Una licitación para renovar la sanidad desplegable
Según la información disponible, la convocatoria se integra en un acuerdo marco autorizado por el Consejo de Ministros, cuyo valor estimado global asciende a 63.112.500 euros. Esa cifra corresponde al importe máximo previsto para el instrumento durante su vigencia y sus posibles prórrogas, no a un gasto inmediato ni al valor de una adjudicación ya formalizada.
La licitación actualmente identificada fija un presupuesto base de 44.921.250 euros, impuestos incluidos, y contempla una ejecución de cuatro años. El plazo para presentar solicitudes de participación finalizaría el 28 de septiembre, mientras que la presentación de ofertas concluiría el 28 de octubre de 2026.
La convocatoria no identifica todavía a una empresa suministradora ni a un fabricante concreto. Por tanto, tampoco permite determinar qué combinación de vehículos, contenedores, tiendas, equipos médicos, sistemas de protección o grado de automatización tendrá la solución finalmente seleccionada.
Una arquitectura sanitaria con varias configuraciones
El objetivo previsto es proporcionar al Ejército de Tierra los medios para organizar una formación sanitaria Role 2E destinada a sus dos agrupaciones de Sanidad, tres formaciones Role 2B para brigadas de la Fuerza Terrestre y una Unidad de Tránsito de Bajas.
El concepto modular permitiría combinar capacidades en función del tamaño, la misión y el nivel de apoyo requerido. La relación de módulos incluye mando, admisión, diagnóstico por imagen, urgencias y estabilización, esterilización, farmacia, hospitalización, cirugía, unidad de cuidados intensivos, veterinaria, morgue, atención a infecciosos y psicología. También se contemplan los sistemas eléctricos necesarios para las configuraciones Role 2E y Role 2B.
La diversidad de módulos apunta a una solución que no se limitaría a un único hospital de campaña con una configuración fija. Sin embargo, esa flexibilidad exige disponer de una cadena logística capaz de transportar, desplegar, alimentar, mantener y dotar de personal a las distintas combinaciones de capacidades.
Qué aporta un Role 2 al campo de batalla
En la arquitectura sanitaria militar, un Role 2 ocupa una posición intermedia entre la atención inicial proporcionada por un Role 1 y las instalaciones médicas de mayor nivel. Su función es acercar al área de operaciones capacidades como la estabilización avanzada, la cirugía de control de daños y la hospitalización temporal.
La proximidad al punto donde se producen las bajas puede reducir los tiempos de evacuación y aumentar las posibilidades de mantener con vida a los heridos más graves. La diferencia entre las configuraciones Role 2B y Role 2E responde precisamente al volumen y al tipo de capacidades médicas que pueden desplegarse, aunque la documentación disponible no permite establecer todavía las prestaciones concretas que garantizará el futuro contrato.
Las capacidades operativas atribuidas a los actuales Role 2B y Role 2E —incluidas las cifras de pacientes, intervenciones quirúrgicas o camas de cuidados intensivos— describen referencias declaradas por el Ejército de Tierra y no deben interpretarse como prestaciones ya comprometidas para la nueva adquisición.
Un programa relevante para la disponibilidad operativa
La renovación afecta a un componente que condiciona la capacidad real de las fuerzas terrestres para sostener despliegues prolongados. Contar con varias configuraciones sanitarias permitiría repartir el apoyo médico entre diferentes brigadas y agrupaciones, en lugar de concentrar toda la respuesta en una única instalación.
También tiene una dimensión aliada. La disponibilidad de apoyo sanitario avanzado forma parte de los requisitos para mantener fuerzas terrestres desplegadas y cumplir compromisos operativos dentro de la OTAN. En este ámbito, la cantidad de módulos no es el único factor determinante: resultan igualmente decisivos el personal sanitario, la movilidad, la energía, el mantenimiento, la protección y la integración con la cadena de evacuación médica.
La fase actual es todavía la de selección de posibles contratistas. La publicación de la adjudicación permitirá conocer si el programa avanza, qué empresa o empresas resultan elegidas y qué arquitectura técnica se ofrece finalmente. Hasta entonces, no puede afirmarse que el Ejército haya contratado o recibido ya una nueva capacidad Role 2 Modular.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


