Janus pasa de la demostración al posible despliegue
La selección de cinco empresas sitúa al programa Janus en una fase más ambiciosa que la de un simple proyecto experimental. El Ejército de Estados Unidos pretende avanzar hacia la instalación de microrreactores nucleares en instalaciones militares, con contratos cuyo valor máximo conjunto podría alcanzar los 2.200 millones de dólares. La financiación se extendería entre los ejercicios fiscales 2027 y 2031 y estaría condicionada al cumplimiento de hitos técnicos.
Los microrreactores son sistemas de menor escala que una central nuclear convencional, concebidos para suministrar energía a instalaciones aisladas o críticas. En una base militar, su función no tendría por qué ser sustituir completamente la conexión a la red, sino mantener servicios esenciales cuando se produzcan cortes, daños físicos, ataques contra infraestructuras o perturbaciones prolongadas del suministro civil.
La iniciativa refleja una preocupación creciente del Pentágono: las bases dependen de redes eléctricas que no siempre están bajo control militar y que pueden convertirse en un punto vulnerable durante una crisis. Una fuente de generación firme instalada en la propia base podría reforzar la continuidad de los centros de mando, las comunicaciones, los sistemas de defensa y los nodos logísticos.
Cinco proveedores y varios diseños en evaluación
Las empresas seleccionadas son Antares Nuclear, BWXT Advanced Technologies, General Atomics Electromagnetic Systems, Radiant Industries y Westinghouse Government Services. La elección de proveedores no significa todavía que exista un reactor operativo ni que todos los diseños vayan a superar las fases de autorización, construcción, pruebas y aceptación militar.
La información disponible atribuye inicialmente distintos emplazamientos a cada compañía: Antares Nuclear estaría vinculada a Fort Bragg, BWXT Advanced Technologies a Fort Campbell, General Atomics Electromagnetic Systems a Fort Hood, Radiant Industries a Fort Benning y Westinghouse Government Services a Fort Drum. Estas asignaciones deben considerarse no confirmadas al proceder de una única fuente.
También se ha señalado que los modelos Kaleidos, de Radiant; eVinci, de Westinghouse; y GA-TES, de General Atomics, formarían parte de las soluciones examinadas. Sus características técnicas y los periodos de funcionamiento sin repostaje comunicados por las propias empresas son afirmaciones de los fabricantes, no resultados demostrados en un despliegue militar.
La misma cautela se aplica a la previsión de que el programa pueda superar las 20 unidades mediante inversión privada adicional, así como a la afirmación de Radiant de que su acuerdo podría alcanzar los 750 millones de dólares para desarrollar y desplegar 15 reactores Kaleidos. Se trata de objetivos o estimaciones, no de una confirmación de que esas cantidades o volúmenes vayan a materializarse.
Los obstáculos que determinarán el programa
El atractivo operativo de los microrreactores dependerá tanto de su rendimiento como de la capacidad de resolver problemas regulatorios y de seguridad. Antes de su entrada en servicio será necesario definir el régimen de licenciamiento nuclear, la protección física frente al sabotaje, la gestión del combustible y los residuos, los procedimientos de respuesta ante incidentes y la integración con las redes eléctricas existentes.
El coste también será decisivo. La generación nuclear distribuida tendrá que demostrar que ofrece ventajas suficientes frente a una combinación de generadores convencionales, almacenamiento energético y medidas de refuerzo de la red. Para el Ejército, el valor añadido puede residir en la autonomía y la duración del suministro, pero esas ventajas deberán compararse con la complejidad logística, industrial y regulatoria de operar reactores en instalaciones militares.
Algunos detalles del proceso de evaluación, incluida una duración aproximada de un año y la participación de expertos del Departamento de Energía, laboratorios nacionales y representantes de los servicios militares, proceden asimismo de información de fuente única y no han podido confirmarse de forma independiente. Lo mismo ocurre con la relación concreta entre Janus, la Orden Ejecutiva 14299 y el objetivo de operar antes del 30 de septiembre de 2028 un reactor regulado por el Ejército.
De Project Pele a una posible flota comercial
Janus representa un cambio de enfoque respecto a Project Pele. Aquel programa gubernamental se orientó al desarrollo de un demostrador transportable, mientras que Janus plantea la posible instalación de sistemas comerciales que podrían ser construidos, financiados y operados por empresas privadas. La afirmación de que los contratistas conservarían la propiedad de los microrreactores y asumirían su construcción y operación no está confirmada.
Tampoco puede darse por consolidada la conexión con Project Pele ni aceptar como verificados los datos sobre el sistema desarrollado por BWXT y su potencia prevista de entre 1 y 5 megavatios eléctricos. De forma similar, la información disponible afirma que Antares Nuclear habría completado en junio de 2026 una prueba de criticidad a potencia cero de su demostrador Mark-0 en el Idaho National Laboratory, pero ese extremo requiere confirmación documental independiente.
Para los aliados de la OTAN, el experimento estadounidense tendrá interés porque la resiliencia energética de bases, centros de mando y corredores logísticos se ha convertido en un componente de la preparación militar. Sin embargo, no hay indicios en la información disponible de que España participe en Janus o haya adoptado una decisión equivalente.
La selección de las cinco empresas es, por tanto, el inicio de un proceso y no la prueba de que los microrreactores estén listos para el servicio. El programa deberá superar sucesivamente el diseño, la autorización, la financiación, la construcción, las pruebas y la aceptación militar. La información procede de una única fuente especializada y los detalles sobre emplazamientos, diseños, plazos, potencia, propiedad y expansión futura no han podido contrastarse con documentación primaria.

