domingo, 25 de octubre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Sistemas de defensa

Saab habría multiplicado sus pedidos en el tercer trimestre por los contratos de Gripen, GlobalEye y fragatas alemanas

Saab habría registrado pedidos por 65.825 millones de coronas suecas entre julio y septiembre de 2026, frente a 20.861 millones en el mismo periodo del año anterior. La compañía atribuye el fuerte incremento a contratos relacionados con el Gripen E para Ucrania, aviones de alerta temprana GlobalEye y sistemas para nuevas fragatas alemanas, en un contexto de creciente demanda europea de defensa.

Imagen de portada: Saab habría multiplicado sus pedidos en el tercer trimestre por los contratos de Gripen, GlobalEye y fragatas alemanas

Un trimestre marcado por los grandes contratos

Según los datos atribuidos a Saab, los pedidos alcanzaron 65.825 millones de coronas suecas en el tercer trimestre de 2026, frente a los 20.861 millones registrados un año antes. El aumento es de aproximadamente el 216%, una variación que refleja el peso de varios contratos de gran volumen firmados en un periodo reducido.

La compañía vincula este resultado a acuerdos relacionados con cazas Gripen E para Ucrania, aviones de alerta temprana y control GlobalEye para un cliente no identificado y sistemas destinados a las nuevas fragatas alemanas. La información disponible no precisa qué configuración del Gripen estaría implicada, quién sería el cliente del GlobalEye ni qué equipos navales suministraría Saab a Alemania.

En el caso ucraniano, cualquier adquisición del Gripen E tendría una dimensión política y financiera adicional. Su materialización dependería de acuerdos entre gobiernos, mecanismos de financiación y un calendario de entrega compatible con la capacidad industrial de Saab. Por ahora, los datos publicados no detallan esos elementos.

Las ventas crecen, pero a menor ritmo que los pedidos

Las ventas trimestrales se situaron en 20.553 millones de coronas suecas, frente a 15.871 millones en el tercer trimestre de 2025. El crecimiento interanual comunicado fue del 29,5%, mientras que el crecimiento orgánico se cifró en el 30,6%.

La diferencia es relevante porque los pedidos y las ventas responden a momentos distintos del ciclo industrial. La firma de un contrato incrementa la cartera de pedidos, pero los ingresos se reconocen conforme se fabrican, entregan y facturan los equipos. Por ello, un trimestre con grandes adjudicaciones no tiene por qué traducirse de inmediato en un aumento equivalente de las ventas o los beneficios.

El beneficio operativo habría aumentado un 42%, hasta 1.945 millones de coronas suecas, mientras que el margen operativo pasó del 8,7% al 9,5%. El beneficio neto alcanzó 1.432 millones de coronas, frente a los 975 millones del mismo trimestre de 2025, y el beneficio por acción subió de 1,77 a 2,57 coronas.

Más caja para ampliar la producción

El flujo de caja operativo se elevó hasta 6.785 millones de coronas suecas, frente a los 142 millones del año anterior. La liquidez neta también aumentó, desde 3.989 millones al cierre de 2025 hasta 8.679 millones.

Esta posición financiera proporciona margen para sostener las inversiones industriales que la dirección de Saab prevé realizar. La empresa también contempla aumentar la producción para responder a una demanda que abarca aeronaves de combate, plataformas de vigilancia y sistemas navales.

La evolución de la cartera ilustra, no obstante, la irregularidad habitual del negocio de defensa. Uno o varios contratos de gran tamaño pueden alterar sustancialmente los pedidos de un trimestre, mientras que la producción, las entregas y los cobros se distribuyen durante varios ejercicios.

Presión sobre la industria europea

El crecimiento de Saab ofrece una referencia del impacto que el aumento del gasto europeo en defensa está ejerciendo sobre las cadenas de suministro y la capacidad industrial. Los programas de aviación, vigilancia aérea y construcción naval compiten por componentes, personal especializado y espacio de producción, al tiempo que los clientes buscan acelerar sus calendarios de entrega.

La referencia a las fragatas alemanas apunta a una oportunidad relevante para la industria europea, aunque no permite determinar todavía el alcance de la participación de Saab. Del mismo modo, el contrato de GlobalEye resulta difícil de valorar mientras no se conozca el país comprador ni el número de aeronaves implicadas.

Para España, estos resultados no permiten anticipar futuras compras ni decisiones concretas, pero sí muestran el entorno de mayor competencia industrial en el que se desarrollarán los próximos programas aeronáuticos, de vigilancia y navales europeos.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.