sábado, 19 de septiembre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Ejercito del Aire

Estados Unidos habría autorizado una venta de F-35 a Arabia Saudí por 24.000 millones de dólares

Estados Unidos habría dado luz verde a una posible venta de cazas F-35 a Arabia Saudí valorada en 24.000 millones de dólares, aproximadamente un año después de que Donald Trump anunciara que Riad podría adquirir este avión. La operación aún afrontaría pasos políticos, contractuales y regulatorios antes de convertirse en un pedido ejecutable.

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Una autorización todavía pendiente de más pasos

La información disponible apunta a que la Administración estadounidense ha aprobado una eventual venta de F-35 a Arabia Saudí. La cifra comunicada asciende a 24.000 millones de dólares, aunque todavía no se conocen públicamente el número de aeronaves, su configuración ni el reparto exacto entre aviones, armamento, mantenimiento, entrenamiento y apoyo logístico.

Breaking Defense afirma que la autorización se produce cerca de un año después de que el presidente Donald Trump anunciara que Riad podría comprar el caza. La misma información señala que el Congreso de Estados Unidos todavía podría bloquear la operación.

En el sistema estadounidense de ventas militares al extranjero, una aprobación presidencial o administrativa no implica por sí sola la entrega inmediata de los equipos. El proceso puede incluir la notificación al Congreso, el periodo de revisión parlamentaria, la negociación contractual con el país comprador, la financiación, la asignación de capacidad industrial y las autorizaciones de exportación aplicables a determinados componentes, programas informáticos y tecnologías sensibles.

Implicaciones para Oriente Próximo

Una eventual incorporación saudí ampliaría el número de operadores del F-35 en Oriente Próximo. El avión es el principal caza furtivo estadounidense y su despliegue en manos de un nuevo país modificaría las capacidades disponibles para vigilancia, penetración y ataque en la región.

La operación también afectaría a la política estadounidense de preservar la ventaja militar cualitativa de Israel. Cualquier venta de este tipo tendría que valorarse en relación con las capacidades israelíes, las condiciones de empleo del sistema y las restricciones aplicables a su operación y mantenimiento.

Para la industria de defensa estadounidense, un contrato saudí de esa magnitud aportaría carga de trabajo adicional a una cadena de producción sometida a una fuerte demanda internacional. Al mismo tiempo, el F-35 está sujeto a controles de exportación especialmente estrictos, por lo que el acceso a sus equipos, software y datos de misión quedaría condicionado por los términos aprobados por Washington.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.