El tercer portaaviones chino
El Fujian es generalmente identificado como el tercer portaaviones de China, después del Liaoning y el Shandong. A diferencia de estos dos buques, que emplean una rampa de despegue, el nuevo portaaviones incorpora catapultas electromagnéticas para lanzar sus aeronaves.
La información disponible sostiene que el buque entró en servicio el 5 de noviembre de 2025 y que su incorporación supuso un punto de inflexión para las capacidades aeronavales chinas. La fecha marca, en ese caso, el inicio de una nueva etapa: pasar de operar portaaviones con limitaciones derivadas del despegue mediante rampa a emplear un sistema capaz de ampliar el peso y la variedad de las aeronaves embarcadas.
Qué aportan las catapultas electromagnéticas
Las catapultas permiten lanzar aviones más pesados y con mayores cargas de combustible o armamento. También pueden facilitar la operación de plataformas que resultan más difíciles de emplear desde un portaaviones con rampa, lo que amplía potencialmente las opciones de la aviación embarcada.
La relevancia del Fujian, por tanto, no se limita a sus dimensiones o a la instalación de un nuevo mecanismo de lanzamiento. El buque representa el intento de China de dotarse de una arquitectura aeronaval más próxima a la de las marinas que operan portaaviones de catapultas, con mayor flexibilidad para generar salidas y emplear distintos tipos de aeronaves.
El sistema no garantiza por sí solo una capacidad madura
Disponer de catapultas electromagnéticas a bordo no equivale automáticamente a haber alcanzado una capacidad aeronaval plenamente operativa. La eficacia del conjunto depende de la cualificación de los pilotos y de las tripulaciones de cubierta, de la capacidad para mantener un ritmo sostenido de lanzamientos y recuperaciones y de la fiabilidad del mantenimiento.
También resulta decisiva la integración de aviones de alerta temprana y apoyo, así como la coordinación del portaaviones con sus escoltas y con los buques de reabastecimiento. Estos elementos determinan si el Fujian puede actuar como el núcleo de un grupo aeronaval durante operaciones prolongadas, más allá de las pruebas individuales del buque o de sus aeronaves.
La próxima prueba será la generación sostenida de salidas
El salto tecnológico del Fujian será significativo si China consigue convertir sus sistemas de lanzamiento en un ciclo operativo estable. Para ello tendrá que acumular experiencia en la cubierta, perfeccionar los procedimientos de mantenimiento y coordinar el empleo de sus aeronaves con el resto del grupo de combate.
La información disponible no permite evaluar con precisión el grado de disponibilidad operativa alcanzado por el portaaviones ni confirmar de forma independiente la fecha exacta de su entrada en servicio. La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


