Un paso previo al lanzamiento
La prueba ha demostrado que el Meteor puede abandonar de forma controlada la bodega interna del F-35B durante la campaña de integración que se desarrolla en Estados Unidos. Esta fase permite comprobar que la liberación del misil se produce sin interferencias con la estructura del avión, las compuertas o los sistemas de expulsión.
El resultado no equivale todavía al lanzamiento de un Meteor desde el caza. Antes de autorizar esa fase deben validarse distintos perfiles de vuelo, velocidades, altitudes y configuraciones, además del comportamiento del misil una vez separado del avión. Tampoco supone una declaración de capacidad operativa.
Según la información disponible, el ensayo se habría realizado el 7 de octubre de 2026 con un piloto británico. Esa misma información sitúa en febrero de 2025 los primeros vuelos de prueba del Meteor en un F-35B, realizados con un misil inerte en la Estación Aeronaval de Patuxent River.
La dificultad de llevar el Meteor dentro del F-35B
La integración interna es especialmente exigente porque obliga a compatibilizar el arma con las dimensiones, la geometría y la secuencia de apertura y expulsión de la bodega. A cambio, el transporte interno mantiene mejor la baja observabilidad del F-35 que el uso de soportes externos.
El Meteor está diseñado para el combate más allá del alcance visual. Su propulsión ramjet busca conservar energía durante una parte importante de la trayectoria, mientras que el buscador radar activo, la navegación inercial y el enlace de datos bidireccional permiten al misil recibir información y actualizar su vuelo. La eficacia real de este conjunto dependerá también de la designación del objetivo, la guerra electrónica, las reglas de enfrentamiento y la integración con los sensores y sistemas de misión del F-35.
Una capacidad relevante para los F-35B británicos
La información disponible atribuye al Reino Unido el liderazgo de la integración del Meteor en el F-35B y a Italia el patrocinio de los trabajos correspondientes al F-35A. Para Londres, el avance tiene una importancia directa: sus F-35B operan desde los buques de la clase Queen Elizabeth, donde la combinación de baja observabilidad y armamento aire-aire de largo alcance resulta especialmente relevante.
Según esa misma información, la entrada en servicio de la capacidad Meteor en los F-35B británicos estaría prevista para comienzos de la década de 2030. El programa Meteor reúne a Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España y Suecia.
La participación española en el programa tiene una dimensión industrial y estatal, pero no significa que España opere el F-35B ni que vaya a disponer de esta capacidad en sus propias aeronaves. El hito afecta directamente a la integración del misil con la plataforma británica y, en un plano más amplio, al desarrollo de una capacidad europea de combate aire-aire conectada con cazas de quinta generación.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


