Un hito de diseño, no una capacidad ya operativa
La revisión crítica de diseño no significa que el E-2D Block II esté listo para entrar en servicio. Su función es certificar que la arquitectura propuesta ha alcanzado un grado de madurez suficiente para avanzar hacia la integración y las pruebas. En esas fases todavía pueden aparecer problemas técnicos, retrasos o cambios en los requisitos.
Infodefensa atribuye a Northrop Grumman la finalización de esta CDR, desarrollada en colaboración con la US Navy y la oficina de programa PMA-231. La información disponible no incluye una confirmación independiente del anuncio, por lo que el alcance del hito debe interpretarse como una comunicación de la empresa.
Una modernización que afecta al conjunto del sistema
Según la misma fuente, el Block II contempla modificaciones en los sistemas de misión, la arquitectura informática, los sistemas de vuelo, la conectividad, la ciberseguridad y determinados elementos de la cabina. El programa DSSC-6 ocupa un lugar central en esta evolución y, de acuerdo con Infodefensa, Navair adjudicó a Northrop Grumman un contrato de 845,5 millones de dólares para este programa en 2023.
La relevancia de estos cambios va más allá de incorporar nuevos equipos. El E-2D actúa como un nodo aerotransportado de alerta temprana, mando y control: su valor depende tanto de detectar aeronaves y misiles como de fusionar información, distribuir una imagen común del campo de batalla y coordinar a buques y aeronaves dentro de una fuerza conectada.
Por ello, una arquitectura informática más abierta, una mayor capacidad de procesamiento y un software susceptible de actualización pueden ser decisivos en escenarios donde las amenazas y las redes de comunicaciones cambian con rapidez. La ciberseguridad también resulta crítica: una plataforma de vigilancia y coordinación puede perder buena parte de su utilidad si sus enlaces o sistemas de misión son degradados o atacados.
Producción del E-2D y nuevas capacidades
La US Navy mantiene, según la información publicada por Infodefensa, la producción y adquisición del E-2D mientras avanza el desarrollo del Block II. La fuente señala que la Marina prevé destinar 350 millones de dólares a investigación y desarrollo del E-2D en el ejercicio fiscal 2026 y adquirir cuatro aeronaves en ese mismo ejercicio.
Northrop Grumman anunció asimismo en abril de 2026, siempre según la fuente consultada, la entrega del 70.º E-2D a la US Navy. La continuidad de las entregas permitiría introducir progresivamente las mejoras sin esperar a la sustitución completa de la plataforma, aunque la información disponible no detalla el calendario de transición hacia el Block II.
El fabricante también informa de la incorporación o integración de capacidad de reabastecimiento en vuelo y del sistema Precision Approach Landing Capability (PALC). Infodefensa añade que Navair habría adjudicado en abril de 2026 un contrato de 33 millones de dólares a Northrop Grumman para integrar PALC en el E-2D. Este último extremo se presenta con la cautela correspondiente, al proceder de una única fuente y no contar aquí con confirmación adicional.
El reto estará en la integración
Modernizar una aeronave embarcada de alerta temprana no consiste únicamente en instalar nuevos sensores o procesadores. El resultado debe funcionar con los sistemas de combate, los enlaces de datos y los procedimientos de los grupos de portaaviones. La madurez del software, la resistencia frente a ataques cibernéticos y la validación de la arquitectura en condiciones operativas serán factores tan importantes como la propia finalización del diseño.
Para España, el interés del programa es principalmente doctrinal e industrial. El E-2D ilustra el peso creciente de las aeronaves de vigilancia y mando como multiplicadores de fuerza para las operaciones navales. No obstante, la información disponible no permite afirmar que exista participación española alguna en el Block II ni una relación directa con programas nacionales.




