Un pedido conjunto para 30 buques
De acuerdo con la información disponible, la Marina estadounidense habría adjudicado a Saronic, HII y Galliano Marine Services un contrato conjunto para producir 30 MUSV, con diez unidades para cada empresa. El coste medio indicado sería de 40 millones de dólares por buque, mientras que las primeras entregas estarían previstas antes del final del año fiscal 2027.
El acuerdo se tramitaría mediante un Other Transaction (OT) de precio fijo. Este tipo de instrumento permite al Departamento de Defensa trabajar con empresas que no forman parte de la base industrial tradicional y adaptar con mayor rapidez los requisitos, la evaluación de prototipos y la fabricación que en los programas convencionales.
Del prototipo a la producción
La Marina estadounidense habría seleccionado en junio de 2026 a Saronic y a otras seis compañías para avanzar a la fase de pruebas en el mar del programa MUSV. Entre las empresas que habrían completado sus acuerdos de prototipos figurarían Leidos, PAC MAR y Sea Machines, que recibirían 15 millones de dólares cada una y pasarían a formar parte del Maritime Marketplace alojado en Drones.mil.
Saronic sostiene que su Marauder completó más de 140 escenarios de prueba durante ocho días de operaciones continuas. Las pruebas habrían incluido el seguimiento y la maniobra autónomos alrededor de otros buques, además de ejercicios de percepción pasiva sin utilizar el radar activo. La empresa también afirma que ha botado su tercer casco Marauder y que ha desarrollado de forma conjunta la autonomía, el software, el hardware y los procesos de fabricación para acelerar la producción.
El contrato se sumaría a acuerdos anteriores de Saronic para fabricar vehículos de superficie autónomos Corsair y construir buques de desembarco LCU en el astillero Port Alpha, situado en Brownsville, Texas.
La adquisición no equivale todavía a una capacidad operativa
La posible adjudicación muestra el interés de la Marina estadounidense por combinar buques tripulados con plataformas autónomas de distintos tamaños. Los MUSV podrían desempeñar funciones de vigilancia, reconocimiento, retransmisión, señuelo o apoyo logístico, aunque las misiones concretas asignadas al Marauder todavía no están definidas.
La existencia de un contrato de producción tampoco demuestra por sí sola que el sistema haya alcanzado una capacidad operativa plenamente madura. Antes será necesario verificar la entrega de las unidades, su integración con la flota, la fiabilidad de los sistemas de mando y control y la elaboración de tácticas y procedimientos que permitan emplearlas con seguridad junto a buques tripulados.
Para Europa y España, el programa resulta relevante por la presión creciente para desarrollar buques autónomos que puedan fabricarse con rapidez. El desafío no se limita al casco: exige integrar sensores, autonomía, comunicaciones seguras, control remoto y una cadena industrial capaz de producir y mantener el sistema a escala.
Las cifras de rendimiento y el ritmo de construcción proceden de la comunicación de Saronic y de información sectorial, sin que conste una evaluación independiente de la Marina estadounidense que permita valorar la fiabilidad estadística de esos resultados. La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.