Del C-130H al Gulfstream G550
La Fuerza Aérea estadounidense estaría poniendo fin a la etapa operativa del EC-130H, una variante del C-130H especializada en guerra electrónica. El aparato fue concebido para interferir comunicaciones, enlaces de mando y control y otros sistemas electromagnéticos utilizados por un adversario.
Su sustituto sería el EA-37B, basado en el reactor empresarial Gulfstream G550. El cambio supone pasar de una plataforma turbohélice de mayor antigüedad a un avión a reacción que ofrece previsiblemente más velocidad, autonomía y disponibilidad operativa. La nueva aeronave está destinada a conservar la misión Compass Call, aunque cambie el modelo de avión que la ejecuta.
Compass Call es la capacidad, no el avión
La denominación Compass Call identifica principalmente el conjunto de misión y las capacidades de ataque electrónico, no una plataforma concreta. Por ese motivo, el nombre puede mantenerse durante la transición del EC-130H al EA-37B.
Este relevo refleja la evolución de la guerra electrónica aérea estadounidense hacia plataformas más rápidas y con mayor alcance. También puede tener efectos sobre la interoperabilidad de la OTAN, dado el papel que desempeñan las capacidades de perturbación electromagnética en operaciones aéreas conjuntas.
Un calendario todavía sin cerrar
La información disponible no permite establecer cuándo concluirá exactamente la retirada del EC-130H, a qué ritmo entrará en servicio el EA-37B ni qué consecuencias concretas tendrá el cambio para España. La sustitución apunta a una renovación profunda de la capacidad Compass Call, pero sus plazos y su impacto operativo todavía no están definidos públicamente.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.

