Un cambio de foco todavía no formalizado
Infodefensa afirma que Colombia estaría concentrando sus esfuerzos en la adquisición de vehículos aéreos no tripulados —UAV— de categoría MALE armados, una orientación que habría relegado temporalmente al Sirtap dentro de las prioridades de defensa. La misma fuente subraya que este cambio no equivale necesariamente a la cancelación del programa, sino que podría tratarse de un aplazamiento frente a otras necesidades.
En el material disponible no consta una decisión oficial del Gobierno colombiano, un contrato aprobado ni una modificación contractual concreta. Tampoco está corroborada por otra fuente la afirmación de que la Administración encabezada por Abelardo de la Espriella esté priorizando de manera diplomática, presupuestaria y operativa los UAV MALE armados. Por tanto, esa lectura debe considerarse provisional.
Según Infodefensa, en 2024 se llegó a contemplar una partida de 16,5 millones de dólares para avanzar en la adquisición del Sirtap, aunque finalmente no se habría materializado. La publicación sitúa como posibilidad un programa colombiano de hasta 18 aeronaves y cerca de 300 millones de dólares, cifras que no representan un contrato aprobado.
Capacidades diferentes, no sistemas equivalentes
La posible preferencia por un MALE armado no implica necesariamente que Colombia esté comparando dos plataformas destinadas exactamente al mismo cometido. El Sirtap responde al concepto de RPAS táctico, orientado principalmente a proporcionar vigilancia y reconocimiento a unidades desplegadas. Un sistema MALE armado, en cambio, suele ofrecer mayor persistencia, cobertura y capacidad de ataque a distancia.
Esa ventaja operativa exige también condiciones adicionales: autorizaciones políticas para el empleo de armamento, integración de los sistemas de armas, operadores entrenados y una arquitectura de mando y control adecuada. Además, la adquisición de una plataforma MALE armada normalmente implica mayores exigencias en infraestructura, formación, sostenimiento y coste de ciclo de vida.
Por ello, si la orientación descrita por Infodefensa se confirma, podría responder a una urgencia operativa concreta de Colombia. No demostraría por sí sola que el Sirtap haya dejado de ser necesario, sino que sus funciones de vigilancia táctica estarían siendo pospuestas frente a una capacidad de mayor alcance y con potencial ofensivo.
El impacto para el programa industrial
Infodefensa atribuye al Sirtap una autonomía superior a 20 horas, un alcance de más de 2.000 kilómetros, un techo próximo a los 6.400 metros y una carga útil de más de 150 kilogramos. La fuente también afirma que la Corporación de la Industria Aeronáutica Colombiana —CIAC— participa en la fabricación del tren de aterrizaje y del empenaje, componentes que ya habría entregado a Airbus.
De acuerdo con la misma publicación, el sistema podría emplearse en vigilancia de fronteras y costas, lucha contra actividades ilícitas, búsqueda y rescate, vigilancia ambiental y respuesta ante emergencias. Estas misiones muestran que el Sirtap no se limita a una función militar de combate: también puede cubrir necesidades de seguridad y vigilancia persistente con una menor carga política que un UAV armado.
Para España y Airbus, una ralentización del pedido colombiano podría afectar a la carga de trabajo, a la validación comercial del sistema y a las expectativas de exportación de un programa con participación industrial de ambos países. Para Colombia, retrasar la decisión permitiría preservar recursos a corto plazo, aunque también podría reducir el retorno de la inversión industrial ya realizada.
La posibilidad de que el aplazamiento se convierta en una demora indefinida y termine afectando a la cooperación tecnológica e industrial hispano-colombiana es, por ahora, una previsión no confirmada. La disponibilidad de una sola fuente impide determinar si existe una decisión formal sobre el Sirtap, una oferta vigente del MQ-9A Reaper o un calendario revisado para el programa.



