jueves, 17 de septiembre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Sistemas de defensa

El Gobierno habría autorizado 129,35 millones para helicópteros NH90, simulación del H135 y defensa antidrón

El Consejo de Ministros habría dado luz verde a cuatro actuaciones de Defensa por un importe conjunto de 129,35 millones de euros, centradas en el sostenimiento de los helicópteros NH90, la formación de las tripulaciones de la Armada, los repuestos de sistemas navales y la protección de fragatas frente a drones.

Imagen de portada: El Gobierno habría autorizado 129,35 millones para helicópteros NH90, simulación del H135 y defensa antidrón

Sostenimiento de la flota NH90

La partida principal sería un acuerdo marco valorado en 98 millones de euros para suministrar y reparar componentes de los helicópteros NH90 operados por los Ejércitos y la Armada. El contrato tendría una duración inicial de dos años, con posibilidad de prorrogarse durante otros dos.

El objetivo sería elevar la disponibilidad de la flota, generar más horas de vuelo para instrucción y adiestramiento y facilitar la entrada en servicio de unidades que todavía se encuentran en producción. En este tipo de programas, el número de aeronaves entregadas no se traduce automáticamente en una capacidad operativa equivalente: la disponibilidad depende también del acceso a repuestos, la reparación de componentes, el mantenimiento y la capacidad para formar y mantener tripulaciones.

Repuestos y simulación para la Armada

La segunda actuación sería un acuerdo marco de 17,2 millones de euros destinado a suministrar repuestos para sistemas operativos y electrónicos instalados en plataformas navales. Su duración prevista sería de dos años, ampliable por uno más.

A esta línea de sostenimiento se sumaría un contrato de 13 millones para incorporar un nuevo sistema de simulación en la Flotilla de Aeronaves de la Armada, en Rota, y actualizar los medios ya disponibles para el helicóptero H135. El contrato tendría vigencia hasta el 30 de noviembre de 2030.

La Armada cuenta con siete H135 en su 12.ª Escuadrilla y emplearía esta contratación para ampliar las herramientas de entrenamiento asociadas a la flota. La simulación permite practicar procedimientos y formar a las tripulaciones en un entorno controlado, además de reducir parte de la dependencia de las horas de vuelo reales.

Dos sistemas contra drones para fragatas

El Consejo de Ministros también habría tomado razón de una contratación de emergencia por 1,15 millones de euros para dos sistemas C-UAS autónomos destinados a fragatas de la clase Santa María que participen en la Operación Atalanta.

La solución descrita combinaría un dron interceptor con capacidad de derribo físico —hard-kill— frente a otro vehículo no tripulado. Por tanto, no se limitaría a las medidas de guerra electrónica, sino que añadiría una opción cinética para neutralizar la amenaza.

La información disponible vincula esta adquisición con un pedido anterior de 20 sistemas antidrón Hornet B1 a Destinus. No está claro si los dos sistemas completos mencionados en la contratación integran varios interceptores cada uno, si ambas referencias corresponden al mismo expediente o si se trata de adquisiciones diferentes.

Una respuesta a dos necesidades operativas

El conjunto de actuaciones combinaría dos prioridades distintas. Por un lado, reforzaría la disponibilidad de plataformas ya incorporadas mediante repuestos, reparación de componentes y entrenamiento. Por otro, introduciría con carácter urgente una capacidad específica para proteger buques desplegados en un entorno en el que los drones han adquirido un peso creciente.

Una defensa naval eficaz frente a sistemas no tripulados suele requerir la combinación de detección, identificación, guerra electrónica y medios cinéticos. La integración de un interceptor dron contra dron plantea, además, exigencias relacionadas con los sensores del buque, la seguridad de vuelo, las reglas de enfrentamiento y la logística de mantenimiento.

La urgencia del contrato apuntaría a una necesidad inmediata para los despliegues en el entorno del mar Rojo y el océano Índico. Sin embargo, no se han precisado el alcance, los sensores, la autonomía, el número de interceptores por sistema, las pruebas realizadas ni el calendario de entrega.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.