miércoles, 23 de septiembre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Ejercito del Aire

Airtificial habría concretado con Indra pedidos de defensa vinculados al A400M

Airtificial habría comenzado a ejecutar con Indra varios trabajos para el ámbito de la aviación de defensa, entre ellos componentes de materiales compuestos para las carenas de radar del Airbus A400M, según una comunicación de la compañía a la CNMV citada en la información disponible. La relación se produce mientras la empresa busca reforzar su exposición al sector militar y afronta un deterioro de sus resultados.

Imagen de portada: Airtificial habría concretado con Indra pedidos de defensa vinculados al A400M

Una relación industrial más amplia

La colaboración entre Airtificial e Indra habría pasado de un memorando de entendimiento a los primeros pedidos en el ámbito de la aviación de defensa. El acuerdo contemplaría actividades de robótica y automatización industrial, estructuras de materiales compuestos y equipos electromecánicos embarcados.

En la planta de Airtificial en Jerez de la Frontera se estarían fabricando piezas estructurales de materiales compuestos destinadas a las carenas o cubiertas de los radares del A400M. La compañía habría producido aproximadamente 770 unidades, de acuerdo con la información disponible.

Esta actividad no equivale a suministrar el radar, el sistema de misión completo ni una parte estructural principal del avión. La participación descrita se sitúa en un nivel más concreto de la cadena de suministro: componentes asociados a las carenas de los equipos de detección.

Ensayos, radomos y equipos para Indra

La colaboración incluiría también la fabricación de radomos de fibra de carbono para aeronaves destinadas al Centro de Ensayos de Vuelo de Indra. Estas estructuras protegen antenas y equipos de sensores sin impedir su funcionamiento, aunque la información disponible no detalla los modelos de avión ni el alcance contractual de estos trabajos.

En Sevilla, Airtificial desarrollaría además adaptadores Test Program Sets para bancos de prueba de Indra orientados a sistemas de potencia y radiofrecuencia. Entre las aplicaciones mencionadas figura un sistema de automatización de ensayos para módulos de radiofrecuencia del radar PSRD2D.

Los adaptadores TPS permiten configurar bancos de prueba para verificar equipos antes de su integración o entrega. Su valor industrial no se limita a la fabricación física: también pueden mejorar la repetibilidad de los ensayos y conservar la trazabilidad de los resultados. En este caso, no se ha precisado si la propiedad de los desarrollos corresponde a Airtificial, a Indra o a los programas finales a los que se incorporan.

Defensa como vía de diversificación

El movimiento encaja con el intento de Airtificial de ganar peso en defensa y aviación militar en un momento en el que numerosas empresas industriales buscan reducir su dependencia de la automoción. Para la industria española, este tipo de relaciones puede ampliar la base nacional de proveedores de compañías integradoras como Indra y consolidar actividad en los polos aeroespaciales andaluces.

Sin embargo, no se han hecho públicos el valor, la duración, el calendario de entregas ni el volumen total de los pedidos de Indra. Sin esos datos, no es posible medir todavía su impacto económico ni afirmar que hayan resuelto los problemas de rentabilidad o solvencia de Airtificial.

La situación financiera descrita para 2025 refleja precisamente esa incertidumbre: la compañía habría facturado 93,99 millones de euros, con un EBITDA negativo de 7,4 millones y pérdidas netas de 25 millones, frente a los beneficios del ejercicio anterior.

El contrato del Hürjet pertenece a otra línea de negocio

Airtificial habría obtenido además en abril un contrato de 16 millones de euros con Turkish Aerospace Industries para fabricar mandos de vuelo del avión de entrenamiento Hürjet. Este encargo no forma parte de la relación con Indra ni del programa A400M, aunque refuerza la exposición de la compañía a la aviación militar.

La diferencia es relevante: los trabajos con Indra se sitúan en componentes, automatización y ensayos dentro de su cadena industrial, mientras que el contrato del Hürjet corresponde a otro cliente y a otro programa aeronáutico. Ambos movimientos apuntan en la misma dirección estratégica, pero no deben sumarse como si procedieran de un único acuerdo.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.