La Compañía de Telecomunicaciones Divisionaria Nº8 Coyhaique, perteneciente a la IV División del Ejército de Chile, presentó —de acuerdo con la información publicada por Infodefensa— un prototipo de inhibidor táctico de drones durante un concurso de innovación tecnológica de la Escuela de Telecomunicaciones del Ejército.
La propuesta se describe como un equipo portátil y de bajo coste, concebido para ser transportado y operado por personal a pie o embarcado. Según esa misma fuente, el sistema reutiliza componentes de telecomunicaciones en proceso de desmilitarización, una aproximación vinculada a la economía circular y a la reducción de costes de desarrollo y mantenimiento.
Interferencia en 2,4 GHz
Infodefensa señala que el dispositivo incorpora un microcontrolador ESP32 y genera interferencia electromagnética en la banda de 2,4 GHz. Esa frecuencia es utilizada por determinados enlaces de control, telemetría o vídeo de drones comerciales y otros dispositivos inalámbricos.
Sin embargo, la presencia de un ESP32 no permite determinar por sí sola la potencia radiada, el alcance, las antenas empleadas ni la arquitectura completa del inhibidor. Tampoco implica que el sistema pueda neutralizar cualquier aeronave no tripulada. La eficacia dependería, entre otros factores, de la distancia al objetivo, el entorno radioeléctrico, la potencia de emisión y las técnicas utilizadas por el dron para cambiar de frecuencia o resistir interferencias.
Los sistemas que dispongan de mayor autonomía o que no dependan de un enlace continuo en 2,4 GHz podrían verse afectados de forma diferente. Por ello, para valorar la utilidad operativa del prototipo sería necesario conocer las pruebas realizadas, los modelos de drones empleados y las condiciones en las que se evaluó.
Del prototipo a una capacidad operativa
La presentación en un concurso de innovación no equivale a la adopción, certificación o despliegue del sistema por parte de las Fuerzas Armadas de Chile. La información disponible tampoco confirma que el dispositivo haya superado una evaluación operativa independiente.
El interés del desarrollo está en explorar una respuesta de bajo coste frente a drones comerciales, especialmente en escenarios donde la movilidad y la facilidad de mantenimiento sean prioritarias. El uso de componentes reutilizados podría facilitar la experimentación y reducir la dependencia de equipos especializados, aunque también plantea interrogantes sobre la robustez, la fiabilidad y la homogeneidad del rendimiento.
Además, la interferencia deliberada de radiofrecuencias puede afectar comunicaciones propias, servicios autorizados y sistemas de navegación. Cualquier empleo operativo tendría que realizarse con coordinación y autorización conforme a la normativa chilena aplicable, especialmente en entornos con elevada densidad de comunicaciones.
Por ahora, el desarrollo debe situarse en la categoría de prototipo presentado en un entorno de innovación. Su valor potencial dependerá de que futuras pruebas permitan establecer con precisión qué tipos de drones puede afectar, a qué distancia y bajo qué condiciones, así como de que se determine si resulta adecuado para incorporarse a una capacidad militar real.

