Una concentración empresarial de gran escala
De acuerdo con Infodefensa, diez empresas reunirían el 99,6% del importe agregado atribuido a 31 Programas Especiales de Modernización (PEM), hasta alcanzar 25.682,89 millones de euros. La cifra dibuja una fuerte concentración de la modernización de las Fuerzas Armadas españolas en un grupo reducido de contratistas, aunque su alcance financiero debe interpretarse con cautela.
La distribución publicada por la fuente sitúa a Indra en primer lugar, con 8.442,06 millones de euros, seguida de Airbus, con 7.302,46 millones, y EM&E, con 4.232,67 millones. A continuación aparecen Navantia, con 2.290 millones; Turkish Aerospace Industries (TAI), con 1.040 millones; Hisdesat, con 1.012 millones; Telefónica, con 570 millones; Urovesa, con 321 millones; GDELS-Santa Bárbara Sistemas, con 272,65 millones; y Epicom, con 116,90 millones.
El peso de los consorcios y las UTE
El desglose de Infodefensa combina adjudicaciones individuales con la participación de las compañías en uniones temporales de empresas (UTE) y consorcios. Según esa información, Indra sumaría 4.554 millones en adjudicaciones individuales y otros 3.888,06 millones por su participación en UTE y en el consorcio Tess Defence.
En el caso de Airbus, la fuente atribuye 5.661,50 millones a adjudicaciones directas y 1.640,96 millones a su participación en programas de aeronaves y en el Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS). EM&E, por su parte, no tendría adjudicaciones individuales según el artículo citado, pero sí una participación económica en la alianza con Indra para obuses autopropulsados y en Tess Defence.
La misma información atribuye a TAI una participación del 40% en una UTE con Airbus para el programa del nuevo avión entrenador. Telefónica tendría una cuota del 60% en la UTE constituida con Indra para el programa MC3. En ambos casos, las cantidades asociadas a las empresas pueden reflejar el valor del programa o de la alianza y no necesariamente ingresos ya percibidos por cada socio.
Principales programas incluidos
Infodefensa señala que Navantia habría obtenido adjudicaciones individuales relacionadas con las fragatas F-100, el segundo Buque de Aprovisionamiento en Combate y un Buque Hidrográfico Oceánico. Hisdesat habría recibido en solitario el programa de satélites de observación PAZ II, con Airbus como principal subcontratista industrial.
La fuente también atribuye a Urovesa 321 millones mediante adjudicación directa para la Fase II de los Vehículos de Exploración y Reconocimiento Terrestre (VERT). GDELS-Santa Bárbara Sistemas habría conseguido 264 millones para la modernización de media vida de los vehículos Pizarro, una cifra que no coincide exactamente con los 272,65 millones que el mismo desglose atribuye a la empresa en el conjunto de los PEM.
En el ámbito de las comunicaciones y la criptografía, Infodefensa afirma que Epicom y Grupo Oesía participan en una UTE para las capacidades criptográficas de la red de Defensa, con importes atribuidos de 116,90 y 50,10 millones de euros, respectivamente. Además, atribuye 24,40 millones a SAES por el Sistema de Vigilancia Acústica del Programa Santiago y 8,65 millones a Sapa Placencia por su participación en Tess Defence.
Qué significa realmente la cifra
Los PEM son instrumentos de adquisición de gran volumen y ejecución plurianual. Por ello, una cantidad aprobada no equivale necesariamente al gasto desembolsado durante 2025 ni a ingresos ya facturados por las empresas. Para evaluar el impacto industrial y presupuestario habría que distinguir entre contratos formalizados, autorizaciones de gasto, compromisos plurianuales y fondos efectivamente asignados.
La información presenta, además, una discrepancia temporal que no permite fijar con precisión el periodo de aprobación. El título de la referencia habla de casi 25.700 millones aprobados en 2025, mientras que el cuerpo sitúa los 31 programas entre los últimos meses de 2025 y los primeros de 2026. Ambas formulaciones deben mantenerse diferenciadas hasta que la documentación oficial aclare el calendario.
También existe una cuestión metodológica relevante en el cálculo por empresas. En programas desarrollados mediante UTE o consorcios, no es lo mismo contabilizar el valor bruto del contrato, la participación societaria de cada socio o el importe efectivamente contratado a cada miembro. Infodefensa no explica de forma homogénea qué criterio aplica en cada caso, por lo que la clasificación empresarial podría variar si se utilizara únicamente la participación económica proporcional.
Una agenda que seguirá creciendo
Según la información publicada por Infodefensa, el Ministerio de Defensa prevé tramitar al menos otros 15 programas especiales durante 2026. Si esa previsión se confirma, el volumen de actividad para los grandes contratistas y sus socios seguirá aumentando.
La concentración descrita sería relevante para analizar la dependencia de la política industrial de un grupo reducido de empresas y la carga de trabajo futura de Indra, Airbus, Navantia, Tess Defence y sus socios. Sin embargo, el material disponible no ofrece un desglose sobre subcontratación, retorno regional, calendario de pagos, empleo generado ni riesgos de retrasos o sobrecostes.
Para comprobar el alcance real de los 25.682,89 millones sería necesario contrastar la cifra con expedientes de contratación, acuerdos del Consejo de Ministros, créditos plurianuales y documentación oficial de cada programa. Del mismo modo, cualquier comparación con la senda de gasto de la OTAN requeriría revisar los acuerdos políticos y la metodología nacional de cómputo, ya que el porcentaje del PIB destinado a defensa no coincide necesariamente con el importe de los PEM ni con la inversión industrial.