Una cooperación centrada en la eficiencia embarcada
La colaboración se orientaría a desarrollar y evaluar tecnologías capaces de ejecutar modelos de inteligencia artificial con un consumo reducido de recursos. En ese marco, Multiverse Computing aportaría su plataforma CompactifAI, mientras que Navantia contribuiría con su conocimiento de arquitecturas navales, integración de sistemas, requisitos operativos y gestión del ciclo de vida de productos de defensa.
El posible ámbito de aplicación incluiría tanto buques de superficie como submarinos. Las funciones consideradas abarcan el procesamiento de señales, la generación de una imagen operativa más completa, la planificación de misiones, la gestión logística y los sistemas de mando, control, comunicaciones, informática e inteligencia —conocidos como C4I—.
Por qué importa ejecutar la IA a bordo
Las plataformas navales no disponen de las mismas condiciones que un centro de datos en tierra. La potencia eléctrica, la capacidad de computación, la refrigeración y la conectividad están limitadas, especialmente en submarinos y durante operaciones en entornos degradados. Ejecutar modelos más compactos directamente a bordo puede reducir la dependencia de enlaces externos y permitir que determinadas funciones sigan disponibles cuando la comunicación con otros nodos sea intermitente o esté comprometida.
La referencia a tecnologías de inspiración cuántica no significa que se pretenda instalar computación cuántica en los buques. En este contexto, alude a técnicas de optimización de software orientadas a reducir los recursos necesarios para ejecutar modelos de inteligencia artificial convencionales.
Del algoritmo al sistema de defensa
El principal desafío no consiste únicamente en demostrar que un modelo funciona. Para incorporarlo a una plataforma militar sería necesario validar su comportamiento, protegerlo frente a amenazas cibernéticas, certificar su integración y garantizar su mantenimiento durante toda la vida útil del buque o submarino.
También tendrían que definirse los requisitos de operación en escenarios degradados, los mecanismos de actualización, la trazabilidad de las decisiones y la forma en que la inteligencia artificial interactuaría con los sistemas y operadores existentes. Estos factores determinarán si la tecnología puede pasar de una demostración experimental a una capacidad naval utilizable.
Posible proyección europea
Las dos compañías prevén explorar propuestas conjuntas para programas europeos de defensa e innovación. Para Navantia, una cooperación de este tipo encajaría en la evolución hacia arquitecturas navales más digitalizadas y en el refuerzo de capacidades tecnológicas nacionales y europeas.
Por ahora, no se han concretado plataformas participantes, presupuesto, calendario, métricas de rendimiento, nivel de madurez tecnológica ni un caso de uso operativo. El alcance industrial de la iniciativa solo podrá valorarse cuando se conozcan demostradores, programas específicos o resultados de pruebas.
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