Un ejercicio de cuartel general, no un despliegue masivo
Según la información disponible, Steadfast Duel 2026 habría sido dirigido por el Joint Warfare Centre de Stavanger y habría implicado a los 32 países de la Alianza, distintos mandos aliados, la Allied Reaction Force, el cuartel general de la OTAN y el Mando Europeo de Estados Unidos.
La cifra de 8.000 participantes no equivaldría, sin embargo, a una fuerza desplegada sobre un único escenario. El ejercicio habría adoptado principalmente el formato de un Command Post Exercise (CPX), en el que los participantes trabajan desde centros de mando para evaluar procedimientos, comunicaciones, intercambio de inteligencia y toma de decisiones.
Este tipo de ejercicios permite comprobar cómo reaccionan los cuarteles generales ante una crisis compleja sin reproducir todos los movimientos de tropas, buques, aeronaves o sistemas terrestres sobre el terreno. Su valor reside en probar la arquitectura de mando y la capacidad de coordinar a numerosos actores bajo presión.
Una guerra que combina todos los dominios
El escenario habría incluido la activación de la defensa colectiva prevista en el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, junto con operaciones multidominio, ciberdefensa, guerra electrónica y amenazas químicas, biológicas, radiológicas y nucleares. También habría incorporado aspectos logísticos y de coordinación entre autoridades militares y civiles.
La simulación habría utilizado el denominado 360-Degree Multi-Domain Setting, desarrollado por el Joint Warfare Centre para integrar en un mismo entorno las operaciones terrestres, navales, aéreas, espaciales y cibernéticas. El objetivo de este enfoque es evitar que cada dominio se gestione como un compartimento separado y comprobar si la información puede transformarse con rapidez en decisiones coordinadas.
Para la OTAN, esta capacidad resulta especialmente relevante tras la adopción de planes regionales de defensa que exigen sincronizar fuerzas, redes y cadenas de mando de numerosos países. La eficacia de una respuesta aliada no depende únicamente del número de unidades disponibles, sino también de que los mandos puedan compartir información y emitir órdenes compatibles en plazos reducidos.
La inteligencia artificial como apoyo al escenario
Steadfast Duel 2026 habría continuado las pruebas del NATO Maven Smart System, una herramienta basada en inteligencia artificial que opera en redes clasificadas de la Alianza. La plena capacidad técnica operativa del sistema se habría alcanzado durante el verano.
Durante el ejercicio, la herramienta habría generado acontecimientos del escenario y propuesto respuestas de fuerzas enemigas ficticias. Su función no habría consistido en asumir el mando, sino en acelerar la evolución de la simulación y ofrecer a los participantes más alternativas para valorar. Las decisiones operativas seguirían dependiendo de autoridades humanas.
La diferencia es importante: utilizar inteligencia artificial para producir escenarios, ordenar datos o sugerir cursos de acción no equivale a delegar en un algoritmo la decisión de emplear la fuerza. El interés militar de estas herramientas está en reducir los tiempos de análisis y facilitar la integración de grandes volúmenes de información, manteniendo el control dentro de la cadena de mando.
Coordinación con otros ejercicios y relevancia para España
El ejercicio también habría estado coordinado con Avenger Triad 2026, una actividad del Ejército de Estados Unidos en Europa y África. La conexión entre ambos ejercicios habría permitido trabajar sobre una situación operativa más amplia y comprobar la relación entre los procedimientos estadounidenses y los de la estructura de mando aliada.
Para España, el interés de este tipo de actividad se encuentra principalmente en la interoperabilidad. La participación en las estructuras de mando y defensa colectiva de la OTAN exige que sus Fuerzas Armadas puedan operar con procedimientos, redes y sistemas de intercambio de información compatibles con los del resto de aliados.
Por eso, el tamaño de la cifra anunciada no es el único indicador relevante. En un ejercicio de puesto de mando, también importa si las órdenes circulan correctamente, si la inteligencia llega a los niveles adecuados y si las decisiones nacionales pueden integrarse en una respuesta común.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


