jueves, 10 de septiembre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Sistemas de defensa

Marruecos avanza hacia una artillería de cohetes de largo alcance con 18 HIMARS autorizados por Estados Unidos

La Agencia de Cooperación de Seguridad de Defensa estadounidense aprobó en abril de 2023 una posible venta a Marruecos de hasta 18 lanzadores M142 HIMARS por 524,2 millones de dólares, junto con misiles ATACMS, cohetes guiados GMLRS, sistemas de mando y apoyo logístico. La documentación contractual identifica posteriormente diez unidades en la programación del ejercicio fiscal 2027, una cifra que no confirma la entrega del total autorizado y que se enmarca en una tendencia marroquí hacia la diversificación de sus sistemas de fuegos de largo alcance.

Imagen de portada: Marruecos avanza hacia una artillería de cohetes de largo alcance con 18 HIMARS autorizados por Estados Unidos

Un pedido estadounidense con alcance todavía limitado

La autorización de la DSCA contempla hasta 18 lanzadores HIMARS para las Fuerzas Armadas marroquíes. El paquete incluye munición ATACMS M57, con capacidad de ataque a mayor distancia, y cohetes guiados GMLRS M31A2 y M30A2, además de vehículos, equipos de mando y control, repuestos, entrenamiento y apoyo logístico.

La diferencia entre la autorización y la programación posterior es relevante. La documentación logística estadounidense identifica diez HIMARS marroquíes dentro de la planificación contractual del ejercicio fiscal 2027. Esa referencia apunta a una posible fase de suministro, pero no equivale a confirmar que Marruecos vaya a recibir los 18 lanzadores contemplados inicialmente ni que todas las municiones autorizadas se hayan contratado.

El componente chino y la posible dimensión israelí

El Ejército estadounidense identifica el PHL-03, también denominado AR-2, como un lanzacohetes múltiple de 300 milímetros equipado con 12 tubos de lanzamiento. Según la información disponible, Marruecos opera 36 sistemas de este tipo, aunque esa cifra no cuenta con el mismo nivel de confirmación pública que la autorización estadounidense para los HIMARS.

La misma información sitúa al sistema israelí PULS dentro del posible proceso de diversificación marroquí. El Ejército marroquí habría mostrado interés por esta plataforma durante una visita a Israel en 2023, pero la adquisición de unidades PULS y su presencia en territorio marroquí no están respaldadas por una comunicación oficial comparable a la notificación estadounidense. Tampoco se ha confirmado oficialmente el número de lanzadores ni el tipo y volumen de municiones israelíes.

En ese esquema, el PHL-03 aportaría volumen de fuego; el PULS ofrecería una arquitectura modular para emplear distintos tipos de cohetes y misiles; y el HIMARS añadiría movilidad, precisión y acceso a municiones estadounidenses como ATACMS y GMLRS. La combinación, sin embargo, debe entenderse como una tendencia posible de la fuerza marroquí, no como la descripción de una arquitectura operativa plenamente confirmada.

Tampoco está respaldado por un contrato oficial el supuesto interés marroquí por el misil LORA, fabricado por Israel Aerospace Industries. Las afirmaciones difundidas sobre una posible invasión de Ceuta o un enfrentamiento armado a gran escala pertenecen al terreno de los rumores y no constituyen evidencia de una decisión operativa marroquí.

Más lanzadores no equivalen automáticamente a más capacidad

El valor militar de esta clase de sistemas no depende únicamente del número de plataformas o del alcance nominal de sus municiones. La capacidad efectiva exige una cadena completa de inteligencia, vigilancia, adquisición de objetivos, comunicaciones, selección del arma, mando y control y evaluación de daños.

Por eso, los alcances anunciados para ATACMS, GMLRS, PULS o LORA no se traducen por sí solos en una capacidad de ataque de precisión disponible en cualquier circunstancia. También son determinantes la existencia de sensores adecuados, los enlaces de datos, el entrenamiento de las unidades, las reglas de empleo y la capacidad de mantener el flujo logístico.

La diversificación ofrece a Marruecos acceso a tecnologías y perfiles de empleo diferentes, pero también eleva los costes de integración. Mantener equipos estadounidenses, chinos e israelíes implica gestionar cadenas separadas de repuestos, software, formación y procedimientos, además de resolver su interoperabilidad dentro de los sistemas nacionales de mando.

El contraste con España

La evolución marroquí coincide con el esfuerzo español para desarrollar el sistema SILAM. El programa contempla 12 lanzadores y una familia de municiones guiadas de hasta 300 kilómetros, junto con radares, sistemas no tripulados y vehículos de reconocimiento y mando.

El proyecto se encuentra en suspenso después de que España descartara utilizar el PULS como plataforma de base y optara por una solución con participación de empresas españolas como Indra y EM&E. El retraso puede ampliar temporalmente la distancia entre la identificación de la necesidad de fuegos de largo alcance y la disponibilidad de una capacidad nacional operativa.

La comparación con Polonia resulta útil, aunque no es directamente equivalente. Varsovia combina sistemas extranjeros dentro de una estrategia explícita de integración industrial, comunicaciones y mando nacionales. En el caso marroquí, la evidencia disponible permite hablar de una orientación hacia la diversificación de proveedores y el aumento de los fuegos de largo alcance, pero no de una red plenamente integrada ni de una adquisición israelí completamente confirmada.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.