Un paso hacia la sustitución de los C-160G Gabriel
De acuerdo con la información disponible, el primer Arcángel habría aterrizado en la Base Aérea 105 de Évreux tras una publicación difundida en las redes sociales oficiales del Ejército del Aire francés. La instalación alberga al Escuadrón Electrónico Aerotransportado 5/64 «Dunkerque» y será escenario de las pruebas del aparato bajo la responsabilidad del Centre d’Expertise.
La llegada a Évreux situaría al avión en el entorno de la unidad que deberá operar esta capacidad y permitiría avanzar en las actividades de evaluación, integración y preparación de las futuras misiones. Sin embargo, este movimiento no equivale por sí solo a una declaración de capacidad operativa. Tampoco permite establecer el estado exacto de la certificación, el calendario de entregas del resto de aeronaves o la fecha en la que Francia declarará plenamente operativa la nueva capacidad.
Un avión de inteligencia electromagnética, no un aparato de ataque electrónico
El programa Archange está concebido para proporcionar a Francia una capacidad aerotransportada de inteligencia de señales y guerra electrónica. Su plataforma es el Dassault Falcon 8X, un reactor ejecutivo adaptado con sensores y sistemas de misión especializados para detectar, recopilar y analizar emisiones electromagnéticas.
Por esa razón, el Arcángel no debe interpretarse como un avión de ataque electrónico en el sentido clásico. Su función principal es reunir información sobre el entorno electromagnético, contribuir a su análisis y apoyar la superioridad informativa de las fuerzas armadas. Sus datos pueden resultar relevantes para la vigilancia, la planificación de operaciones y la protección de las propias redes y plataformas, siempre en coordinación con los sistemas de mando y control.
El nuevo avión está destinado a sustituir progresivamente a los C-160G Gabriel, empleados por Francia durante décadas en misiones de inteligencia electrónica. El relevo supone mantener una capacidad especializada mientras se adapta a un entorno en el que las comunicaciones, los sensores, los enlaces de datos y las emisiones de los sistemas militares tienen un peso creciente en la conducción de las operaciones.
Una capacidad relevante para Francia y sus aliados
La renovación del componente francés de inteligencia de señales tiene implicaciones que van más allá de la sustitución de una plataforma. Estas misiones requieren sensores específicos, personal altamente especializado y una integración estrecha con las redes de mando, control e inteligencia. También exigen procesos prolongados de pruebas y certificación antes de alcanzar un nivel operativo completo.
Para Europa y la OTAN, el Archange representa la importancia de disponer de medios propios para recopilar y explotar información electromagnética. Los países que carecen de plataformas equivalentes dependen en mayor medida de los recursos de sus aliados, por lo que la incorporación francesa puede reforzar la disponibilidad de esta capacidad dentro del conjunto europeo.
La eventual entrada del primer Arcángel en la fase de ensayos en Évreux marcaría así un avance visible del programa, pero todavía no cierra las incógnitas sobre su calendario operativo. La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.

