sábado, 17 de octubre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Armada

Kongsberg habría probado un lanzador en contenedor del NSM vinculado al programa español

Kongsberg habría ensayado a principios de octubre un lanzador de cuatro misiles NSM instalado en un contenedor de transporte de 20 pies con techo abatible, una solución que podría facilitar el empleo del arma en buques con espacio limitado como los BAM españoles y también en despliegues terrestres.

Imagen de portada: Kongsberg habría probado un lanzador en contenedor del NSM vinculado al programa español

Un lanzador naval dentro de un contenedor

La prueba habría consistido en efectuar un lanzamiento desde un contenedor de transporte de 20 pies equipado con un techo abatible y capacidad para cuatro misiles antibuque NSM. El ensayo se habría realizado en un campo de pruebas cuya localización no se ha identificado públicamente.

La información fue atribuida a Ståle Mortensson, vicepresidente de estrategia de desarrollo empresarial de la División de Misiles de Kongsberg, durante la exposición Land Forces 2026, celebrada en Perth. El concepto separa el arma de los lanzadores navales fijos y permite concentrar en un módulo transportable los elementos necesarios para su almacenamiento, despliegue y empleo.

Una opción que podría ampliar las alternativas para los BAM

La solución tendría especial interés para plataformas que no fueron diseñadas originalmente para incorporar misiles antibuque. Según la información disponible, la toldilla de los BAM españoles podría disponer de espacio para hasta tres contenedores de dimensiones similares al utilizado en la demostración.

Esa compatibilidad física no equivale, sin embargo, a una integración aprobada. La incorporación del NSM exigiría resolver la sujeción estructural del contenedor, la seguridad de los misiles, la alimentación eléctrica, los enlaces de datos y la conexión con el sistema de combate del buque. También habría que definir cómo recibiría el BAM la información de los objetivos, qué sensores proporcionarían la designación y qué procedimientos regirían el lanzamiento.

La posible instalación del sistema en los BAM españoles no está confirmada. La información disponible únicamente señala que el formato en contenedor podría hacerla más viable. Tampoco está confirmado que los dos nuevos BAM con mayor armamento vayan a recibir misiles NSM, ya que la configuración inicialmente prevista no los incluía.

El programa español y otras plataformas en estudio

La misma información atribuye a España un contrato por 120 misiles NSM Block 1A destinados a las fragatas F-100 modernizadas y a las futuras F-110, por un importe de 305 millones de euros. Las primeras entregas estarían previstas para 2027 y los lanzadores destinados a España serían fabricados en Australia.

El estado exacto de ese calendario, el número definitivo de lanzadores y el grado de integración del sistema no están confirmados de forma independiente. La Armada española también estudiaría posibles adaptaciones del NSM para los submarinos S-80 y para helicópteros antisubmarinos, aunque no se ha precisado si esos análisis han dado lugar a decisiones de adquisición o a programas de desarrollo.

La utilización del lanzador en contenedor por las Fuerzas de Defensa Australianas se plantea como una posibilidad presentada por Kongsberg, no como una decisión de compra. Del mismo modo, el empleo desde vehículos para misiones expedicionarias o de fuego terrestre describe el concepto operativo de la empresa, no una capacidad adoptada por España.

Más que una cuestión de espacio

El atractivo militar del formato reside en la posibilidad de ocultar, dispersar y reubicar los lanzadores en tierra o a bordo de buques con limitaciones de volumen. Un sistema de este tipo podría formar parte de una fuerza distribuida, en la que distintas plataformas aportasen sensores, enlaces de datos o capacidad de ataque sin concentrar todos los elementos en un único buque.

Para los BAM, eso obligaría a decidir qué papel asumiría la plataforma: buque de ataque antibuque, nodo de vigilancia y designación de blancos o elemento integrado en una red de fuerzas distribuidas. Cada alternativa implicaría diferentes requisitos de sensores, comunicaciones, mando y control.

El NSM ya está integrado en plataformas navales y terrestres de varios países, pero la adaptación a una nueva clase de buque requiere una campaña específica de ingeniería, pruebas y certificación naval. Por tanto, que un contenedor de dimensiones compatibles pueda situarse en la toldilla de un BAM no demuestra por sí solo que el buque disponga de los sistemas de mando, sensores y enlaces necesarios para emplear el misil.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.