Una oferta industrial amplia
La Asociación Española de Empresas Tecnológicas de Defensa, Seguridad, Aeronáutica y Espacio (Tedae) prevé reunir a 13 compañías españolas en la próxima edición de MSPO, una de las principales ferias de defensa de Europa central. La organización del pabellón contaría con la colaboración del Ministerio de Defensa y el apoyo del ICEX, según la información atribuida a la propia asociación.
La delegación estaría integrada por Arquimea, Axter, EM&E Group, Epicom, Hisdesat, Instalaza, Iraundi, Jomipsa, Novaindef, Piedrafita Systems, SOC-E, UAV Navigation-Grupo Oesía e Indra Group. Su composición combina fabricantes de sistemas completos con empresas especializadas en subsistemas, componentes, comunicaciones, energía y sostenimiento.
La oferta prevista abarcaría sistemas autónomos, municiones merodeadoras, armamento terrestre, radares, guerra electrónica, defensa contra drones, comunicaciones seguras, capacidades espaciales, movilidad, fabricación aditiva y apoyo logístico.
Drones, sensores y comunicaciones seguras
Entre las capacidades anunciadas figura la participación de Arquimea con sistemas autónomos multidominio y municiones merodeadoras. UAV Navigation-Grupo Oesía presentaría la familia de autopilotos Vector, incluido el Vector 300, orientada a plataformas aéreas no tripuladas.
Indra Group mostraría tecnologías relacionadas con radar, defensa contra sistemas aéreos no tripulados, guerra electrónica, defensa antiaérea y autoprotección. Hisdesat, por su parte, participaría por primera vez en MSPO con sus servicios de comunicaciones gubernamentales y observación espacial.
La dimensión de conectividad también tendría un peso destacado. Epicom expondría cifradores para comunicaciones clasificadas, incluidos equipos con acreditación de seguridad hasta NATO SECRET, mientras que SOC-E presentaría soluciones de redes para aplicaciones aeroespaciales y de defensa.
En el ámbito terrestre, EM&E Group acudiría con el sistema portamortero EMOC. Instalaza mostraría el sistema Hispano MPW y otras soluciones vinculadas a la propulsión, el armado de drones y las cabezas de guerra.
El resto de compañías completaría la propuesta con soluciones de movilidad y potencia para vehículos de Piedrafita Systems, rodamientos especiales de Iraundi, fabricación aditiva de Novaindef, baterías y sistemas energéticos de Axter, y alimentación militar de Jomipsa.
Polonia, un mercado estratégico y competitivo
La elección de MSPO ofrece a la industria española acceso a un entorno de creciente demanda militar. Polonia ocupa una posición central en el flanco oriental de la OTAN y está reforzando sus capacidades terrestres, aéreas, antiaéreas, no tripuladas, de vigilancia y de mando y control.
Ese proceso puede generar oportunidades para proveedores extranjeros, especialmente en áreas como los drones, la guerra electrónica, la defensa contra UAS, las comunicaciones resistentes a la interferencia, la fabricación aditiva y el sostenimiento. Estas capacidades han ganado relevancia tras las lecciones operativas extraídas de la guerra en Ucrania.
Sin embargo, la presencia en la feria no acredita que Varsovia haya seleccionado productos españoles ni que existan contratos en negociación o cerrados. La industria española competirá en este espacio con proveedores de Estados Unidos, Corea del Sur, Alemania, Francia, Reino Unido y otros países europeos con una presencia consolidada en el mercado polaco.
Por ello, el pabellón debe interpretarse principalmente como una herramienta de promoción industrial y búsqueda de socios, clientes y programas de cooperación. Su composición apunta a una estrategia para presentar la defensa española como una cadena de suministro amplia, capaz de ofrecer tanto productos finales como subsistemas y servicios de apoyo.
Tedae afirma que agrupa a 145 empresas, con más de 75.000 empleos directos, una facturación conjunta superior a 16.000 millones de euros, un 61 % de ventas exteriores y una inversión en I+D+i equivalente al 9,1 % de la facturación.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse con documentación primaria. Tampoco permite determinar qué empresas mantendrán reuniones oficiales, qué soluciones han sido evaluadas por Polonia ni si la participación derivará en contratos, acuerdos industriales o exportaciones concretas.


