Una organización conjunta para capacidades no tripuladas
Según la información disponible, Zamir habría planteado una estructura con responsabilidad sobre sistemas robóticos aéreos, terrestres y navales. Estas plataformas estarían destinadas a operar junto a unidades tripuladas o de forma independiente, aunque el anuncio no permite determinar qué grado de autonomía tendrían ni cómo se integraría la supervisión humana.
La puesta en marcha estaría prevista para diciembre de 2026, aproximadamente coincidiendo con Hanukkah. Zamir habría señalado además el objetivo de que las FDI se sitúen entre los líderes mundiales en el desarrollo y empleo de sistemas no tripulados e inteligencia artificial.
La denominación orgánica todavía no está clara. La información disponible utiliza indistintamente los términos «rama» y «división», dos categorías que no permiten saber cuál sería la posición exacta de la nueva estructura dentro de la cadena de mando israelí. Tampoco se conocen todavía su plantilla, presupuesto, unidades subordinadas o competencias concretas frente a las fuerzas ya existentes.
De los drones dispersos a una capacidad integrada
La posible reorganización encaja con una tendencia observada en varias fuerzas armadas: concentrar parcialmente la doctrina, la adquisición, la formación y la integración operativa de sistemas no tripulados que antes dependían de forma dispersa de las distintas armas.
La experiencia reciente en Ucrania y Oriente Medio ha mostrado que el valor militar de estas plataformas no depende únicamente de sus prestaciones. Su eficacia está vinculada a la conexión entre sensores, comunicaciones, inteligencia, guerra electrónica, operadores humanos y sistemas de mando y control. Una estructura conjunta podría facilitar esa coordinación entre los dominios aéreo, terrestre y marítimo, aunque su creación no demostraría por sí sola que exista ya una cadena de mando plenamente operativa ni que los sistemas puedan tomar decisiones de manera independiente.
También resulta necesario distinguir entre automatización, autonomía e inteligencia artificial. Que una organización sea responsable de estas tecnologías no implica necesariamente que las FDI autoricen el empleo de fuerza letal sin control humano. La arquitectura de mando, las reglas de enfrentamiento y los límites jurídicos seguirían siendo elementos determinantes para establecer cómo se utilizarían esos sistemas.
El contexto naval y la relevancia para Europa
La misma información sitúa al submarino israelí INS Drakon navegando desde Alemania hacia Israel, con una llegada prevista para los días posteriores al discurso atribuido a Zamir. Este movimiento aporta contexto sobre la modernización simultánea de la Armada israelí, pero no demuestra una relación directa entre el submarino y la futura estructura dedicada a sistemas no tripulados.
Para España y otros países europeos, la evolución israelí resulta relevante por el uso creciente de sistemas no tripulados en vigilancia marítima, defensa contra drones, reconocimiento, logística y guerra electrónica. Su integración en organizaciones multinacionales como la OTAN plantea además problemas de interoperabilidad, intercambio de datos, ciberseguridad y responsabilidad jurídica.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


