La compañía checa CSG habría reforzado su posición en la cadena europea de suministro de munición de artillería mediante un contrato firmado por su filial CSG Polska con Zakłady Metalowe Dezamet, empresa integrada en Polska Grupa Zbrojeniowa (PGZ). Según la información publicada por Infodefensa, el acuerdo supera los 100 millones de euros y contempla componentes destinados a proyectiles de 155 mm.
El suministro incluiría componentes pirotécnicos y subconjuntos utilizados en la fabricación de espoletas. La misma fuente sitúa el acuerdo dentro de la continuidad y ampliación de la producción polaca de munición de 155 mm para las Fuerzas Armadas de Polonia. No obstante, la información disponible no precisa si se trata de un contrato de entregas concretas, un acuerdo marco o un compromiso de suministro extendido durante varios años.
Más que una compra de munición terminada
El interés industrial de la operación está en las etapas críticas que cubre. En una cadena de fabricación de munición, disponer de capacidad para producir proyectiles, vainas o cargas propulsoras no garantiza por sí solo un aumento sostenido del ritmo de salida si faltan espoletas o sus componentes especializados.
Por ello, el acuerdo apuntaría a una relación industrial de suministro continuado, más que a una simple adquisición puntual de munición terminada. El calibre 155 mm es el estándar predominante de la artillería terrestre de la OTAN y permite mantener la interoperabilidad entre numerosas plataformas y arsenales aliados, pero también concentra la demanda sobre un número limitado de proveedores europeos.
Esa presión procede simultáneamente de la reposición de existencias, del apoyo militar a Ucrania y del incremento de los pedidos nacionales. Para Polonia, asegurar componentes críticos encaja con el objetivo de ampliar una base industrial capaz de sostener consumos elevados durante periodos prolongados y de reducir dependencias externas.
Una cooperación industrial ya existente
De acuerdo con Infodefensa, CSG y Dezamet ya cooperan en la producción de munición de 155 mm y en la transferencia de tecnología a la industria polaca. Los proyectiles fabricados en ese marco incluyen munición destinada a sistemas como el obús autopropulsado Krab.
Dezamet también habría recibido financiación pública para ampliar su capacidad de producción de munición de gran calibre, dentro de la expansión industrial impulsada por PGZ. En esa misma línea, Infodefensa informa de que PGZ-Amunicja y la Agencia de Armamento polaca firmaron en mayo de 2026 un acuerdo de más de 13.500 millones de zlotys para suministrar munición de artillería a las Fuerzas Armadas polacas.
CSG afirma contar con una capacidad propia de producción de aproximadamente 850.000 proyectiles anuales y prevé elevarla hasta 1,1 millones en 2027. Estas cifras corresponden a la posición comunicada por la compañía y no permiten determinar por sí solas qué parte de esa producción estaría relacionada con el acuerdo con Dezamet.
La conexión con España: relación empresarial, no contrato confirmado
CSG controla desde 2020 la Fábrica de Municiones de Granada mediante su filial MSM Group. La planta española produce propelentes, cargas propulsoras y distintos tipos de munición, y cuenta con experiencia en calibres de artillería de 105 y 155 mm.
Sin embargo, la información disponible no demuestra que la fábrica española vaya a participar directamente en el contrato polaco ni que vaya a suministrar componentes a Dezamet. La conexión con España se limita, por ahora, a la pertenencia de la planta al mismo grupo empresarial.
Tampoco se ha precisado el volumen exacto de componentes o munición asociado al acuerdo ni el calendario de las entregas. Esos elementos serán determinantes para valorar su impacto real sobre la capacidad europea de producción de munición de 155 mm.


