Un primer vehículo tras la firma del contrato
Según la información disponible, el primer Hunter letón fue aceptado oficialmente en septiembre de 2026, aproximadamente un año y medio después de la firma del contrato. El vehículo habría sido diseñado, fabricado, integrado y probado inicialmente en España antes de trasladarse a Letonia, donde habría completado la integración final, la formación de las tripulaciones, las pruebas y el proceso de aceptación.
El acuerdo contemplaría la entrega de 84 vehículos antes de 2028. La misma información sitúa en el 30% la participación industrial letona, un porcentaje destinado a combinar la capacidad de producción española con actividades locales de integración, mantenimiento y apoyo al ciclo de vida del vehículo.
Fabricación española e integración local
La mayor parte de la fabricación se desarrollaría en España, con participación de las instalaciones de Santa Bárbara Sistemas en Trubia y Alcalá de Guadaíra, además de otros proveedores nacionales. El reparto permitiría mantener en España las principales actividades de producción y, al mismo tiempo, incorporar capacidades industriales letonas al programa.
La configuración descrita incluiría una estación de armas remota UT30 de 30 mm de Elbit Systems, seleccionada por Letonia. El montaje de la torre se realizaría en territorio letón, dentro del proceso de integración final del vehículo.
La explicación que relaciona esa actividad local con un supuesto veto español a la industria israelí no está respaldada por documentación contractual o normativa de exportación accesible. Por tanto, el montaje de la torre en Letonia no permite establecer por sí solo una relación causal con esa hipótesis.
Una plataforma conocida para las fuerzas mecanizadas
El ASCOD es una familia de vehículos de combate de infantería sobre cadenas desarrollada originalmente por Santa Bárbara Sistemas y utilizada también en variantes destinadas a otros usuarios europeos. Esa base industrial y operativa reduce el riesgo tecnológico frente al desarrollo de una plataforma completamente nueva y facilita la integración de equipos, doctrinas y procedimientos ya empleados en el continente.
Para Letonia, un vehículo de combate de infantería de estas características encaja en la modernización de sus unidades mecanizadas. La protección de la fuerza, la movilidad todoterreno y la capacidad de operar junto a unidades aliadas son especialmente relevantes para un país situado en el flanco oriental de la OTAN.
El programa también tendría una dimensión industrial. La participación local puede favorecer la soberanía sobre el mantenimiento y permitir que Letonia disponga de capacidades propias para futuras adaptaciones, reparaciones y apoyo logístico, aunque el peso principal de la fabricación seguiría correspondiendo a la cadena industrial española.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


