Un programa de gran escala para la fuerza acorazada italiana
La Agencia Nacional Anticorrupción italiana (ANAC) habría registrado el inicio de un programa destinado a adquirir nuevos carros de combate y vehículos derivados por un importe de 5.143.208.394,4 euros. La información disponible no permite determinar si esa cifra corresponde a un contrato ya adjudicado, a un acuerdo marco, a una previsión plurianual o al coste total estimado del programa.
El núcleo del proyecto sería el Nuevo Carro de Combate Principal (NMBT), desarrollado por Leonardo Rheinmetall Military Vehicles (LRMV) a partir del diseño KF51 Panther de Rheinmetall. La finalización del programa estaría prevista para 2038, aunque no se han detallado el calendario de entregas ni las condiciones de financiación.
La planificación atribuida al proyecto contempla 132 carros NMBT, 140 vehículos derivados y 1.050 plataformas del futuro Sistema de Combate Acorazado del Ejército (A2CS), basado en el vehículo de combate de infantería KF41 Lynx. En conjunto, los programas NMBT, sus derivados y el A2CS superarían los 23.000 millones de euros, según las cifras disponibles.
Un carro diseñado para evolucionar
El NMBT incorporaría inicialmente un cañón de ánima lisa de 120 milímetros L55, con posibilidad de evolucionar a un arma de 130 milímetros. También se le atribuyen un cargador automático, el empleo de munición guiada Vulcano y capacidades de enfrentamiento más allá de la línea de visión.
La configuración prevista integraría sensores de vigilancia de 360 grados, sistemas contra drones, munición merodeadora y capacidad para controlar sistemas aéreos no tripulados. Estas funciones reflejan el cambio en las prioridades de las fuerzas acorazadas europeas, que ya no se centran únicamente en la protección y la potencia de fuego del carro, sino también en su conexión con sensores, drones y armas de precisión.
A la plataforma se le atribuyen una autonomía de hasta 450 kilómetros, una velocidad máxima de 70 kilómetros por hora y una aceleración de cero a 40 kilómetros por hora en menos de ocho segundos. Estas características técnicas, al igual que las cantidades de vehículos y la configuración final del sistema, siguen pendientes de confirmación documental.
Sustitución de los Ariete y arquitectura común
Italia mantiene en servicio carros Ariete y ha impulsado su modernización. La llegada del NMBT representaría, por tanto, una sustitución generacional de la flota principal y no solo una mejora incremental de la plataforma existente.
La combinación de un carro pesado basado en el KF51 Panther con vehículos derivados del KF41 Lynx apunta a una arquitectura de fuerza común. Sobre el papel, esa convergencia podría simplificar la logística, el adiestramiento y el mantenimiento, además de facilitar la integración de sensores y sistemas no tripulados en distintas plataformas del Ejército italiano.
El proyecto también reforzaría la cooperación industrial entre Italia y Alemania. Si las cifras y el alcance previstos se confirman, el programa situaría a ambos países en una posición relevante dentro del debate europeo sobre la futura estandarización de carros de combate y vehículos de combate de infantería en el marco de la OTAN.
Relevancia para el entorno europeo
La escala económica del proyecto muestra el volumen de inversión que los principales ejércitos europeos están destinando a recuperar y modernizar sus capacidades acorazadas. El interés no se limita al carro de combate: incluye protección activa, defensa frente a drones, munición de precisión, enlaces de datos y cooperación con sistemas no tripulados.
Para España, el programa constituye una referencia sobre la dirección que están tomando esas inversiones, pero la información disponible no demuestra participación española ni una decisión equivalente por parte del Ejército de Tierra. Tampoco permite conocer la distribución exacta de responsabilidades industriales entre las empresas implicadas.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


