sábado, 3 de octubre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Drones

El Pentágono plantearía un nuevo mando para centralizar la guerra autónoma

El Pentágono estaría estudiando reunir bajo un mismo mando la adquisición y las operaciones de drones y otros sistemas autónomos, una reorganización que necesitaría la intervención del Congreso de Estados Unidos y que podría influir en el desarrollo de capacidades, la supervisión y la interoperabilidad militar.

Una posible reorganización de las capacidades autónomas

Según un resumen publicado por Breaking Defense, el Pentágono pretende concentrar en una nueva estructura las funciones relacionadas con la compra y el empleo operativo de drones. La propuesta se vincularía a la visión de Pete Hegseth sobre una arquitectura militar adaptada a la expansión de los sistemas autónomos.

La iniciativa no equivale necesariamente a crear una nueva rama de las Fuerzas Armadas. Apuntaría más bien a reorganizar competencias que actualmente están repartidas entre los distintos servicios militares y varias estructuras dedicadas a la adquisición, la inteligencia, la experimentación y las operaciones.

El objetivo: reducir duplicidades y acelerar el desarrollo

La concentración de estas funciones podría facilitar una planificación común y reducir la duplicación de programas entre el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y el Cuerpo de Marines. También permitiría coordinar con mayor rapidez el desarrollo de plataformas no tripuladas, algoritmos de inteligencia artificial, sensores y sistemas de mando y control.

Sin embargo, un mando de este tipo tendría que resolver problemas que van más allá de la compra de equipos. Entre ellos estarían la autoridad para ordenar operaciones, la interoperabilidad entre sistemas, los procedimientos de prueba y certificación y la responsabilidad por las decisiones tomadas con apoyo de algoritmos autónomos.

La estructura también debería encajar con las normas estadounidenses sobre empleo de la fuerza. La autonomía tecnológica no elimina la necesidad de definir quién autoriza una misión, qué nivel de supervisión humana se exige y cómo se investigan posibles errores o daños causados durante una operación.

El papel decisivo del Congreso

La creación del mando requeriría la participación del Congreso, al menos en los aspectos relativos a su autorización, financiación u organización. Los legisladores pueden condicionar los recursos asignados al proyecto, modificar la legislación que regula la estructura militar y exigir mecanismos específicos de supervisión sobre el desarrollo y el uso de sistemas autónomos.

Ese proceso podría determinar el alcance real de la reorganización. Una estructura limitada a coordinar adquisiciones tendría competencias muy distintas de un mando con autoridad sobre el empleo operativo de drones y otros sistemas no tripulados.

Implicaciones para los aliados

Para España y sus socios europeos, una reorganización estadounidense de este tipo podría tener consecuencias sobre los requisitos de interoperabilidad de la OTAN, los estándares de intercambio de datos y la cooperación futura en drones, inteligencia artificial y sistemas de mando y control.

El efecto dependería de las competencias que finalmente recibiera la estructura y de los estándares técnicos que adoptase. La centralización estadounidense podría simplificar la relación con los aliados, pero también obligar a adaptar procedimientos nacionales, redes de comunicaciones y sistemas de certificación.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.