Un sistema para la última capa de defensa
El Silaem está concebido como una solución de defensa de punto para buques de la Armada. Según la información disponible, el programa habría sido adjudicado por el Ministerio de Defensa a Indra en diciembre del año anterior por 51 millones de euros.
El proyecto contempla dos configuraciones. La primera funcionaría de manera independiente, mientras que la segunda se integraría con el sistema de combate Scomba empleado en buques de la Armada. Esta doble arquitectura permitiría adaptar el sistema tanto a plataformas con una mayor integración electrónica como a buques con diferentes niveles de modernización.
La defensa de punto constituye la última capa de protección de un buque. No sustituye a los sistemas de defensa aérea de zona, que actúan a mayores distancias, sino que está diseñada para responder en plazos muy reducidos contra amenazas que han atravesado otras capas defensivas o que aparecen cerca de la plataforma protegida.
Radar, lanzador y misil guiado por láser
La arquitectura atribuida al Silaem incluye un radar de control de tiro en banda X, una torre lanzadora, un sistema de mando y control y misiles Lightweight Multirole Missile (LMM) de Thales. El misil emplea guiado láser y está concebido para funciones multimisión.
La capacidad prevista abarcaría la defensa frente a misiles, aeronaves no tripuladas y embarcaciones no tripuladas o de alta velocidad. También se contempla la detección diurna y nocturna y la posibilidad de enfrentarse a amenazas consecutivas, aunque no se han precisado el alcance operativo, el número de objetivos que podría gestionar simultáneamente ni el rendimiento frente a cada tipo de blanco.
Integrar el LMM en un sistema naval exige mucho más que instalar un lanzador. El desarrollo debe coordinar los sensores, la dirección de tiro, la estabilización de la plataforma, la identificación de blancos y la gestión de varios enfrentamientos. La conexión con Scomba sería especialmente relevante porque permitiría incorporar el nuevo efector a una arquitectura de combate ya existente.
Posible aplicación en varias clases de buques
La capacidad estaría destinada especialmente a las fragatas F-80, los buques de acción marítima, los buques de aprovisionamiento en combate y los buques anfibios. La configuración independiente podría facilitar la instalación en plataformas que no dispongan de Scomba o que cuenten con sistemas de combate diferentes.
La distribución exacta de los equipos entre las distintas clases de buques, así como el número de sistemas y misiles, no se ha hecho pública. Tampoco se conocen los calendarios de entrega, el estado de las pruebas o el grado de madurez alcanzado por la integración.
Interés industrial para España
El programa reforzaría la capacidad de Indra para diseñar e integrar sistemas de defensa naval y mantendría en España parte de las tareas de instalación, validación, mantenimiento y evolución del conjunto. Eso no significa que todos sus componentes sean de fabricación nacional: el misil LMM procede de Thales.
La combinación de un efector ligero con una arquitectura de mando y control naval permitiría cubrir un vacío entre las capacidades de defensa aérea de mayor alcance y los sistemas destinados a distancias muy cortas. Su valor final dependerá, sin embargo, de la integración con los sensores de cada buque, de la disponibilidad de munición y de los resultados de las pruebas operativas.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


