sábado, 10 de octubre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Armada

Navantia y L&T presentan una propuesta conjunta para cuatro buques anfibios de la India

Navantia y la empresa india Larsen & Toubro han firmado en Madrid un memorando de entendimiento para concurrir conjuntamente al futuro programa de la Marina india, que contempla cuatro grandes buques destinados a operaciones anfibias, asistencia humanitaria y respuesta ante catástrofes. El acuerdo combina la experiencia española en plataformas como el Juan Carlos I con la capacidad industrial de L&T en India.

Imagen de portada: Navantia y L&T presentan una propuesta conjunta para cuatro buques anfibios de la India

Una alianza para el programa anfibio indio

El memorando establece una cooperación entre Navantia y Larsen & Toubro para preparar una propuesta conjunta para el programa indio de cuatro buques anfibios. La empresa española aporta su experiencia en el diseño y desarrollo de buques militares complejos, mientras que L&T contribuye con sus capacidades de ingeniería, construcción naval e implantación industrial en India.

El objetivo no se limita al suministro de plataformas. La alianza contempla desarrollar capacidades locales para la construcción de grandes buques militares, un aspecto especialmente relevante en los programas de defensa de India. La participación de un socio industrial nacional facilitaría la adaptación de la propuesta a los requisitos de producción local y de transferencia de capacidades que previsiblemente acompañarán al programa.

El Juan Carlos I como referencia de diseño

La propuesta se apoya en la experiencia acumulada por Navantia con el Juan Carlos I de la Armada española y con los buques Canberra y Adelaide de la Marina australiana. Estas plataformas pertenecen a una familia de diseño orientada a combinar la proyección anfibia con capacidades de aviación embarcada y transporte de fuerzas, medios y equipos.

El Juan Carlos I es un buque de proyección estratégica capaz de desempeñar misiones militares y de apoyo en emergencias. Esa versatilidad constituye uno de los principales activos exportables de Navantia, aunque una eventual versión para India tendría que ajustarse a las necesidades operativas, tecnológicas e industriales de la Marina india.

La experiencia australiana también aporta valor a la candidatura, pero no significa que las unidades indias vayan a ser idénticas a los Canberra o Adelaide. La configuración final dependerá de los requisitos del programa, del diseño seleccionado y del reparto de trabajo que se acuerde con la industria local.

LHD o LPD: una clasificación todavía abierta

Las referencias al programa utilizan tanto la denominación de buques de asalto anfibio o LHD como el encuadre del proyecto dentro de un programa de LPD. Esta diferencia puede responder a una cuestión de nomenclatura o a que la configuración definitiva de los buques aún no está cerrada.

Por tanto, el acuerdo no permite confirmar que India vaya a adquirir una réplica del Juan Carlos I ni que las futuras unidades reciban exactamente la misma clasificación. La propuesta podría evolucionar hacia un buque con capacidades anfibias y de aviación embarcada, o hacia una solución más próxima a los requisitos específicos de un LPD indio.

Un paso comercial, no una adjudicación

El memorando abre para Navantia una vía de acceso a un programa de gran volumen, con cuatro plataformas potenciales, y refuerza la importancia de L&T como socio industrial en el mercado indio. Para India, la cooperación ofrece una posible combinación entre tecnología y experiencia extranjera y una mayor participación de su propia industria naval.

Sin embargo, Navantia y L&T todavía no han obtenido el contrato ni han sido confirmadas como adjudicatarias. El acuerdo describe una colaboración para presentar una propuesta al futuro programa, no una decisión de compra ni el inicio confirmado de la construcción.

Quedan por determinar aspectos como la apertura formal del procedimiento, la identidad de los demás competidores, el nivel de producción local exigido y la configuración definitiva de los buques. Esas condiciones serán decisivas para saber si la propuesta se basa en un LHD derivado del Juan Carlos I o en un diseño anfibio adaptado a los requisitos indios.