De la pulpa de madera al propulsante
IDPH, constituida en 2026 y con sede en Madrid, asegura que trabaja en un proceso para obtener nitrocelulosa de uso militar a partir de celulosa procedente de eucalipto. La empresa mantiene, según la información disponible, un contrato de investigación y desarrollo con el CSIC y sitúa la tecnología entre los niveles TRL 3 y TRL 4, correspondientes a una fase de validación experimental.
El objetivo declarado es alcanzar un demostrador preindustrial TRL 5. La compañía afirma haber logrado un resultado químico favorable y que sus resultados han sido certificados conforme a normativa OTAN, aunque no se han hecho públicos los informes, los parámetros técnicos ni la identidad de la entidad certificadora.
La propuesta parte de sustituir parcialmente el línter de algodón utilizado tradicionalmente como materia prima por celulosa de madera. La disponibilidad de eucalipto o de pasta de celulosa puede proporcionar una base industrial atractiva, pero no garantiza por sí misma que el producto reúna las características necesarias para fabricar pólvoras y propulsantes militares.
El salto pendiente hasta la producción industrial
La nitrocelulosa propulsante exige controlar la pureza de la celulosa, el grado de nitración, la homogeneidad del material, su estabilidad química y su comportamiento energético. También debe ser compatible con formulaciones y procesos industriales ya cualificados por los fabricantes de munición.
Por eso, un resultado favorable en laboratorio no equivale todavía a un producto aceptado para munición. El desarrollo tendría que superar demostraciones sucesivas, ensayos de seguridad, comparaciones con el línter de algodón, cualificaciones por usuarios industriales y los procedimientos regulatorios aplicables a una instalación química vinculada a explosivos.
La propia clasificación TRL 3-4 refleja esa distancia: describe una tecnología en fase experimental, no una capacidad industrial disponible para suministrar grandes volúmenes a fabricantes de pólvora.
Una planta prevista en Castilla y León
IDPH proyecta una planta en Castilla y León con una capacidad inicial estimada de 5.000 toneladas anuales. La empresa también prevé colaborar con Tecnesis en una línea relacionada con una futura fábrica de llenado de proyectiles en Valderas y sitúa en 2028 el horizonte para poner en marcha líneas de producción conjuntas.
Para su propia planta, la compañía pretende captar financiación pública y apoyo de la OTAN a partir de 2027. La propuesta no implica, por sí sola, que la inversión esté aprobada ni que exista financiación concedida.
El proyecto también estaría integrado en Europulp, un consorcio de seis socios de cinco Estados miembros de la Unión Europea que habría presentado una propuesta a la convocatoria de 2026 del Fondo Europeo de Defensa. La resolución está prevista para 2027, de acuerdo con la información disponible.
Un eslabón crítico para la munición europea
La nitrocelulosa es una materia prima esencial para distintos tipos de pólvoras y propulsantes. El interés europeo por aumentar su producción responde a la necesidad de ampliar y asegurar la cadena de suministro de munición, especialmente en un contexto de incremento de la demanda y de dependencia de capacidades industriales limitadas.
Las estimaciones difundidas sitúan las necesidades europeas en torno a 20.000 toneladas anuales, frente a una capacidad continental de entre 4.500 y 10.000 toneladas. Estas cifras apuntan a un déficit potencial de entre 10.000 y 15.000 toneladas, aunque deben contrastarse con estadísticas industriales y documentos oficiales antes de utilizarlas como una medida consolidada de la brecha europea.
Para España, una tecnología de este tipo podría reforzar el tramo inicial de la cadena de munición y conectar capacidades forestales, químicas y de investigación. El resultado dependería, no obstante, de la disponibilidad sostenible y trazable de la materia prima, de la construcción de infraestructuras de seguridad y de la obtención de permisos ambientales, industriales y de almacenamiento de explosivos.
IDPH también figura, según la información disponible, como miembro del CapTech de Misiles y Municiones de la Agencia Europea de Defensa y participó en una reunión celebrada en Tomar (Portugal) los días 29 y 30 de septiembre. Esa participación facilita el contacto con el ecosistema europeo de defensa, pero no constituye una validación industrial ni una selección automática de la tecnología.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.

