Un programa de alta gama para la flota italiana
De acuerdo con la información disponible, el acuerdo abarcaría el desarrollo, la construcción, los estudios logísticos y el apoyo inicial durante la entrada en servicio de los dos buques. El importe anunciado incluiría aproximadamente 1.300 millones de euros correspondientes a opciones, aunque tanto la estructura contractual como la cifra total están pendientes de confirmación independiente.
Orizzonte Sistemi Navali actuaría como contratista principal. Dentro de la distribución industrial atribuida al programa, Fincantieri asumiría alrededor de 1.800 millones de euros, incluidas las opciones, y se encargaría del diseño y la integración de la plataforma naval. Leonardo concentraría unos 1.700 millones y desarrollaría el sistema de combate.
La participación de ambas compañías situaría al DDX como un proyecto central para la renovación de los grandes combatientes de superficie italianos. La referencia a OCCAR apunta a una posible dimensión de gestión multinacional, pero no permite determinar si el programa contará con socios industriales extranjeros o con futuros compradores.
Un destructor por encima de la fragata convencional
Las características atribuidas al DDX describen un buque de 180 metros de eslora y 13.500 toneladas de desplazamiento, con un alcance de 4.000 millas náuticas y una dotación de 251 personas. Estas cifras lo colocarían por encima de una fragata convencional y dentro de la categoría de grandes buques de defensa aérea y mando.
La configuración prevista incluiría el sistema de gestión de combate SADOC 5 C5I, un radar AESA digital de banda S y sistemas de armas de MBDA. El conjunto estaría orientado a la defensa aérea y antimisil integrada, una capacidad especialmente relevante para proteger agrupaciones navales y contribuir a la vigilancia del espacio aéreo en operaciones aliadas.
Leonardo también desarrollaría la arquitectura digital Michelangelo, mientras que Fincantieri incorporaría el concepto Navis Sapiens. Este último se plantea como una arquitectura capaz de operar e integrar vehículos no tripulados de superficie y submarinos, una tendencia que está ganando peso en las marinas europeas por su utilidad para ampliar la vigilancia y reducir la exposición de las plataformas tripuladas.
La sustitución de los buques actuales no está clara
La información disponible presenta una discrepancia sobre las unidades que serían reemplazadas. En un punto identifica a los DDX como sustitutos de los destructores italianos de la clase Horizon, mientras que posteriormente señala que permitirían sustituir a los buques de la clase Durand de la Penne y que, en el futuro, también reemplazarían a los Horizon.
Las dos interpretaciones no son equivalentes. La clase Durand de la Penne corresponde a una generación anterior de destructores, mientras que la clase Horizon es un programa franco-italiano de grandes buques especializados en defensa aérea. La sustitución de estos últimos afectaría a una capacidad de alta gama y no sería únicamente una renovación rutinaria de cascos.
Por tanto, no queda establecido si los dos DDX cubrirán ambas necesidades, si existe una ampliación futura del programa o si la referencia conjunta responde a una formulación imprecisa. El vínculo con las fragatas FREMM EVO sí encaja en una planificación más amplia de renovación de la flota de superficie, pero no permite determinar por sí mismo el número final de buques ni su distribución de cometidos.
Interés para las marinas europeas
El programa tendría interés más allá de Italia por tres motivos: la defensa antimisil embarcada, la evolución de las arquitecturas digitales de combate y la integración de vehículos no tripulados en unidades de gran tamaño. Son áreas estrechamente relacionadas con la interoperabilidad de la OTAN y con la futura composición de las agrupaciones navales europeas.
Para España, el desarrollo del DDX puede ofrecer un punto de referencia sobre la dirección que siguen las marinas europeas en sensores, sistemas de combate y operaciones con plataformas no tripuladas. También puede abrir oportunidades industriales en los ámbitos naval y electrónico, aunque no existe información que permita afirmar una participación española en el programa.
Las entregas del primer y segundo buque se situarían, según la información disponible, en 2033 y 2035, respectivamente. El calendario, la configuración técnica, la cuantía contractual y la sustitución concreta de las clases Horizon y Durand de la Penne siguen pendientes de confirmación independiente.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


