lunes, 5 de octubre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
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La Royal Navy lanza un torpedo Mk48 desde el vehículo submarino no tripulado XV Excalibur en Escocia

La Royal Navy ha probado en el British Underwater Test and Evaluation Centre (BUTEC), en Escocia, el lanzamiento de un torpedo pesado Mk48 Mod 4 desde el vehículo submarino no tripulado extragrande XV Excalibur. El ensayo, vinculado al Pilar 2 de AUKUS, demuestra la integración de armas estadounidenses en plataformas autónomas y apunta a una futura guerra submarina más distribuida.

Un lanzamiento desde una plataforma no tripulada

El XV Excalibur realizó el ensayo en las instalaciones de BUTEC, uno de los centros británicos destinados a la evaluación de sistemas submarinos. Durante la prueba, el vehículo lanzó un torpedo pesado Mk48 Mod 4 de origen estadounidense, un arma concebida para su empleo desde submarinos tripulados.

El lanzamiento no convierte al XV Excalibur en un sistema de combate operativo. La prueba sirvió para demostrar que una plataforma submarina autónoma puede transportar, integrar y poner en el agua un arma de estas características, un paso relevante para estudiar nuevas formas de empleo de vehículos no tripulados bajo la superficie.

La información publicada por Galaxia Militar señala que el torpedo utilizado era una versión inerte y recuperable, sin cabeza de combate operativa. También identifica el ensayo con los nombres Proyecto Broadsword y Trial Iron, y atribuye la integración a equipos británicos y estadounidenses con participación de MSubs y QinetiQ. Según esa versión, los trabajos se completaron en seis meses y la actividad se prolongó durante tres semanas.

El vínculo con el Pilar 2 de AUKUS

La prueba se enmarca en una actividad relacionada con el Pilar 2 de AUKUS, que busca acelerar el desarrollo conjunto de capacidades militares avanzadas entre Australia, Estados Unidos y el Reino Unido. Este componente es distinto del acuerdo más conocido para dotar a Australia de submarinos de propulsión nuclear.

La pertenencia de un ensayo al Pilar 2 no significa que el XV Excalibur tenga propulsión nuclear ni que exista ya una capacidad autónoma desplegable en operaciones. El interés del programa está en probar tecnologías, interfaces y procedimientos que puedan integrarse posteriormente en arquitecturas de guerra submarina más amplias.

La utilización de un torpedo inerte y recuperable confirma el carácter experimental del lanzamiento: se evaluó la integración y la secuencia de empleo, no el ataque contra un blanco real. Esa distinción resulta esencial para medir el alcance militar de la demostración.

Hacia una fuerza submarina más distribuida

El valor del ensayo no reside únicamente en que un vehículo no tripulado haya transportado un torpedo. Su importancia está en la posibilidad de combinar plataformas autónomas con submarinos y buques tripulados para ampliar la vigilancia, mantener presencia en zonas de interés y, en el futuro, distribuir determinadas funciones ofensivas.

Una arquitectura de este tipo permitiría colocar sensores y armas en más puntos del espacio submarino sin exponer directamente a las dotaciones. También podría aumentar la capacidad de un grupo naval para operar de forma persistente y obligar al adversario a detectar y seguir un número mayor de plataformas.

Sin embargo, entre una demostración de lanzamiento y una capacidad militar utilizable existe una distancia considerable. La autonomía en entornos submarinos, la comunicación bajo el agua, la identificación fiable de objetivos, la seguridad en el empleo de armas y la recuperación o mantenimiento de los vehículos siguen siendo factores determinantes.

Relevancia para España

España no forma parte de AUKUS, por lo que el ensayo no anticipa una adquisición por parte de la Armada ni demuestra que el XV Excalibur vaya a incorporarse a sus fuerzas. Sí ofrece, en cambio, una referencia sobre la dirección que está tomando el desarrollo de sistemas submarinos autónomos y sobre la interoperabilidad entre armas estadounidenses y plataformas de países aliados.

La evolución de estos programas puede influir en las futuras necesidades de vigilancia marítima, guerra antisubmarina y protección de infraestructuras submarinas. Para las marinas europeas, el aspecto más relevante será determinar qué misiones pueden asumir de forma segura los vehículos no tripulados y cómo se integran con las unidades tripuladas existentes.

Los detalles sobre la versión inerte del torpedo, la denominación del ensayo, su duración, los participantes concretos y el calendario de integración proceden de una única fuente especializada y no han podido contrastarse de forma independiente.