viernes, 2 de octubre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Sistemas de defensa

Arquimea y EM&E habrían probado la integración de la munición Q-Slam 40 en la estación Guardian 30

Arquimea y EM&E habrían presentado en el Foro 2E+I una configuración que combina la munición merodeadora Q-Slam 40 con la estación de armas remota Guardian 30. La solución busca reunir en una plataforma terrestre capacidades de vigilancia, reconocimiento, adquisición de objetivos y ataque de precisión, con posibles aplicaciones también frente a sistemas aéreos no tripulados.

Imagen de portada: Arquimea y EM&E habrían probado la integración de la munición Q-Slam 40 en la estación Guardian 30

Una estación remota con capacidad merodeadora

Según la información publicada, ambas compañías realizaron pruebas de integración con resultado satisfactorio y mostraron los avances del trabajo durante el Foro 2E+I. La configuración une la Q-Slam 40, descrita como una munición merodeadora, con la Guardian 30, una estación de armas estabilizada en dos ejes para plataformas terrestres.

Infodefensa atribuye a la Q-Slam 40 capacidades de navegación autónoma, sensores electroópticos y funciones de inteligencia artificial. En conjunto con la estación remota, esas tecnologías permitirían plantear una arquitectura en la que el vehículo terrestre detecta o recibe información sobre un objetivo, lo designa y emplea el sistema aéreo no tripulado para atacarlo, manteniendo a la tripulación alejada de la zona de exposición directa.

Posible empleo contra drones

La solución también se presenta como una opción para misiones contra sistemas aéreos no tripulados —C-UAS—. En ese cometido, la munición merodeadora podría actuar como efecto contra determinados objetivos, aunque su utilidad dependería de la capacidad del conjunto para detectar y clasificar drones, coordinar los sensores con el elemento de ataque y completar el ciclo de respuesta dentro de los tiempos requeridos.

El empleo de una munición merodeadora en funciones C-UAS no determina por sí mismo la eficacia del sistema. También resultan relevantes las reglas de enfrentamiento, la identificación positiva del blanco, la coordinación con otros sensores y la posibilidad de utilizar interceptores alternativos según el tipo de amenaza. Ninguno de esos parámetros aparece detallado en la información disponible.

Una integración todavía por definir

La presentación de la configuración y la realización de ensayos no equivalen a una certificación, una entrada en servicio ni a la existencia de un contrato de adquisición. Tampoco se han precisado el alcance, la autonomía, la carga de combate, la arquitectura de comunicaciones, las plataformas portadoras, el nivel de madurez tecnológica o los resultados cuantitativos de las pruebas.

Para España, el interés industrial de la propuesta reside en la posible combinación de capacidades nacionales en estaciones de armas remotas y sistemas no tripulados. La relevancia operativa de esa combinación dependerá, no obstante, del grado de propiedad tecnológica, de la capacidad de producción y de la validación que puedan realizar las Fuerzas Armadas.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.