lunes, 14 de septiembre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Ejercito de tierra

El Ejército de Tierra adquiriría 1.548 equipos de visión nocturna de NVLS

El Ejército de Tierra habría adjudicado a Nightvision Lasers Spain (NVLS) dos contratos derivados de acuerdos marco para incorporar 130 binoculares y 1.418 monoculares de visión nocturna, por un importe conjunto de 8.320.625,50 euros con impuestos incluidos. La operación ampliaría de forma significativa la dotación disponible para las unidades, aunque sus detalles deben contrastarse con la documentación oficial de contratación.

Imagen de portada: El Ejército de Tierra adquiriría 1.548 equipos de visión nocturna de NVLS

Dos adquisiciones por más de ocho millones de euros

Según la información disponible, el contrato correspondiente a los 130 binoculares tendría un importe de 1.285.927,50 euros, mientras que el suministro de 1.418 monoculares ascendería a 7.034.698 euros. En conjunto, ambas partidas sumarían 1.548 equipos y 8.320.625,50 euros.

La adquisición de binoculares estaría vinculada a un acuerdo marco formalizado en 2023 para este tipo de sistemas. La de monoculares se relacionaría con una línea de suministro más amplia de NVLS al Ejército de Tierra, sin que la documentación disponible permita precisar todos los detalles técnicos o la distribución prevista entre unidades.

Diferencias entre binoculares y monoculares

Los binoculares de visión nocturna proporcionan una imagen a ambos ojos y percepción de profundidad, una característica especialmente útil para la observación, el movimiento en condiciones de baja visibilidad y la adquisición de objetivos. La información disponible los describe con un campo de visión ampliado, un FOM de 2100 y fósforo blanco P45, pero no identifica de forma expresa el modelo comercial suministrado.

El FOM es un indicador relevante del rendimiento del intensificador, aunque no define por sí solo las prestaciones de un equipo. La óptica, el campo de visión, la ergonomía, la autonomía, la resistencia y la integración con cascos o sistemas de puntería también condicionan su utilidad operativa.

Los monoculares, por su parte, suelen ofrecer ventajas de movilidad y flexibilidad. Pueden facilitar la integración con otros equipos individuales y permiten alternar con mayor facilidad entre la visión nocturna y la natural. Sin embargo, en este caso no se han precisado el modelo, el tipo de tubo, el campo de visión ni el tipo de fósforo.

Un modelo comercial que no está confirmado

La identificación de los 130 binoculares con la familia Minimus Bino 50 de NVLS es una posibilidad no confirmada expresamente por la documentación contractual. Tampoco está acreditado para este contrato concreto que los 1.418 monoculares correspondan a la familia Minimus Mono 50 o que incorporen tubos de 16 milímetros, fósforo blanco y un campo de visión de 50 grados.

Un campo de visión de 50 grados puede mejorar la percepción periférica frente a diseños convencionales próximos a los 40 grados, pero la ventaja real depende tanto de la calidad óptica como del empleo táctico. La ausencia de una configuración técnica detallada impide atribuir esas características al conjunto del pedido.

Antecedentes de suministro

La operación se enmarca en una relación de suministro que incluiría un contrato de 2022 para 450 binoculares destinados al Mando de Operaciones Especiales y un contrato plurianual iniciado en 2019 para monoculares AN/PVS-14.

Además, la información disponible señala que Exosens, propietaria de NVLS desde finales de 2024, anunció en septiembre de 2025 un contrato para suministrar 17.000 monoculares al Ejército de Tierra entre 2025 y 2028. Ese antecedente apunta a una política de ampliación progresiva de los medios de visión nocturna, aunque no permite determinar si el nuevo lote sustituirá equipos existentes, reforzará dotaciones actuales o se distribuirá entre unidades concretas.

El volumen total anunciado es relevante por su impacto potencial sobre la capacidad de observación nocturna del Ejército de Tierra. No obstante, el número de equipos no basta para evaluar por sí solo la mejora operativa: también resulta determinante conocer su configuración, los sistemas a los que se integrarán, las unidades receptoras y el calendario de entrega.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.