Un procedimiento todavía sin modelos ni cantidades
La información disponible sitúa el 2 de septiembre la publicación de un anuncio previo destinado a preparar el futuro acuerdo marco. El expediente tendría un presupuesto base de licitación de 20,3 millones de euros, impuestos incluidos, y permitiría contar con hasta cinco operadores durante un periodo de tres años.
El contrato se dividiría en cuatro lotes. El primero concentraría el mayor volumen económico, con un valor estimado máximo de 15,91 millones de euros. Los otros tres lotes alcanzarían, respectivamente, 1,28 millones, 113.000 euros y 136.500 euros. Estas cifras representan los límites económicos previstos para el procedimiento y no garantizan que el Ejército vaya a ejecutar la totalidad del importe.
El anuncio previo tampoco permite conocer las cantidades exactas, las configuraciones requeridas o las empresas que acabarán compitiendo. Para determinar el alcance real serán necesarios los pliegos de contratación y, posteriormente, la adjudicación definitiva.
La M2 sigue siendo la referencia del calibre 12,7 mm
La Browning M2 de 12,7 mm constituye la principal referencia de ametralladora pesada empleada actualmente por el Ejército de Tierra. También existen ametralladoras FN M3M del mismo calibre asociadas a helicópteros de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra.
Este tipo de armamento se integra en plataformas terrestres como el Vamtac, el RG-31 y determinados vehículos de zapadores. El calibre también está presente en helicópteros NH-90, Cougar y Chinook, aunque las configuraciones pueden variar según la plataforma y la misión.
El 12,7 x 99 mm ocupa un escalón intermedio entre las ametralladoras de 7,62 mm y los cañones automáticos. Ofrece más alcance y capacidad para actuar contra vehículos ligeros, material y posiciones, pero exige asumir un mayor peso del arma, de la munición y de los sistemas de transporte y montaje.
Una posible renovación por fases
El Ejército adjudicó recientemente a Heckler & Koch un acuerdo marco valorado en 5,15 millones de euros para ametralladoras MG5 A1 y MG4 E. La proximidad temporal entre ambos procedimientos podría apuntar a una renovación progresiva de distintas categorías de armas automáticas colectivas, aunque esa interpretación no confirma por sí sola que exista un programa global con ese objetivo.
Tampoco está confirmado que el nuevo expediente vaya a sustituir la Browning M2 por un modelo concreto. El futuro acuerdo podría incluir armas nuevas, versiones modernizadas de la M2, repuestos, accesorios o configuraciones adaptadas a diferentes plataformas, pero el anuncio previo no detalla ese alcance.
La continuidad de las M2 modernizadas sería compatible con una renovación parcial centrada en mejorar la disponibilidad, la seguridad, los cañones, los afustes, la integración en vehículos o el sostenimiento. En ese escenario, el programa no tendría por qué implicar la sustitución completa del inventario.
La cuestión operativa central será saber si la compra está diseñada principalmente para unidades terrestres, para sistemas embarcados en vehículos, para aeronaves o para cubrir simultáneamente esos tres ámbitos. Esa respuesta dependerá de los requisitos que se publiquen en los pliegos y de la configuración final de los lotes.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.

