IA para interpretar el entorno submarino
Según la información disponible, dos helicópteros MH-60R emplearon sonoboyas para recoger datos acústicos durante el ejercicio multinacional RIMPAC 2026. SensorMAX habría procesado esas señales para ayudar a los operadores a identificar y seguir posibles contactos submarinos.
La propuesta se basa en trasladar parte del análisis desde los centros de mando hacia las plataformas desplegadas. En una misión antisubmarina, las sonoboyas generan un volumen elevado de información que debe clasificarse con rapidez para decidir qué contactos requieren seguimiento adicional, nuevos sensores o una respuesta operativa.
Actualización del clasificador durante la misión
Lockheed Martin afirma que los operadores terrestres pudieron etiquetar nuevas firmas acústicas y reentrenar el modelo en menos de cinco minutos. Las actualizaciones del clasificador se habrían enviado posteriormente al helicóptero mediante un enlace cifrado y actualizaciones inalámbricas.
La compañía también sostiene que la interfaz de SensorMAX puede gestionar hasta ocho flujos simultáneos de sonoboyas, el doble de la capacidad atribuida a sistemas anteriores. No se ha precisado cuál es el sistema de referencia utilizado para esa comparación ni se han publicado métricas independientes sobre detección, clasificación o falsas alarmas.
La posibilidad de modificar un modelo durante una operación puede reducir los tiempos de adaptación ante nuevas firmas acústicas, pero también eleva las exigencias de ciberseguridad y control operativo. Un clasificador actualizado en campaña necesita trazabilidad, validación humana y procedimientos de certificación antes de que sus resultados puedan considerarse plenamente fiables.
RIMPAC como banco de pruebas
RIMPAC combina adiestramiento operativo con la validación de tecnologías en escenarios de interoperabilidad multinacional. En ese contexto, una demostración de este tipo permite evaluar no solo el algoritmo, sino también el intercambio de datos entre helicópteros, sensores distribuidos, buques, aeronaves y, potencialmente, sistemas no tripulados.
Lockheed Martin afirma que la prueba mejoró la rapidez y la eficacia del proceso de detección y seguimiento de amenazas submarinas y que puede respaldar una adopción más amplia de capacidades de colaboración entre plataformas tripuladas y no tripuladas. Sin embargo, la información disponible no incluye resultados comparativos frente a métodos tradicionales, tasas de detección, niveles de falsas alarmas, latencia de los enlaces ni comportamiento ante interferencias o engaños acústicos.
Por ello, la demostración apunta a una validación experimental de la tecnología, pero no permite concluir que SensorMAX ofrezca una superioridad operativa ya demostrada ni que vaya a desplegarse a escala de toda la flota estadounidense.
Para España, el interés potencial está relacionado con la evolución de la guerra antisubmarina de la OTAN y con la interoperabilidad entre helicópteros navales, sonoboyas, buques, aeronaves y futuros sistemas no tripulados. No hay indicios de participación española en esta demostración ni de una integración prevista de SensorMAX en plataformas españolas.
La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.


