El S-71 Galerna vuelve al Mediterráneo y refuerza la presencia española en la OTAN

El S-71 Galerna vuelve al Mediterráneo y refuerza la presencia española en la OTAN

La Armada Española ha ordenado el despliegue del submarino S-71 Galerna en el Mar Mediterráneo, dando continuidad a la presencia nacional en la operación Sea Guardian de la OTAN. Este movimiento se produce justo después del regreso a Cartagena del S-81 Isaac Peral, que completó una misión de 46 días bajo mando aliado. Con este relevo, España garantiza que su capacidad submarina sigue activa en uno de los escenarios estratégicos más sensibles del mundo.

Un relevo clave en plena tensión geopolítica

El regreso del Isaac Peral marcó un hito para la nueva generación de submarinos S-80, pero la Armada ha optado por mantener la vigilancia sin interrupciones. El veterano S-71 Galerna —modernizado recientemente— ha asumido el testigo para continuar las tareas de vigilancia marítima, obtención de inteligencia y control de rutas estratégicas en el Mediterráneo central.

La misión se enmarca en un contexto de inestabilidad regional, incremento del tráfico ilícito y mayor actividad militar de actores no aliados. Para la OTAN, la presencia constante de unidades submarinas en la zona es esencial para mantener la superioridad informativa y el seguimiento discreto de movimientos potencialmente hostiles.

El papel del Galerna en la estrategia de la OTAN

Aunque el Galerna es un submarino veterano de la clase S-70, su capacidad de navegación silenciosa, su autonomía y su fiabilidad lo convierten en un activo aún valioso para operaciones de vigilancia encubierta. Su despliegue demuestra que España sigue siendo un socio comprometido con la Alianza, incluso mientras avanza en la transición hacia los modernos submarinos de la serie S-80.

Durante su participación en Sea Guardian, el S-71 contribuirá a:

  • Controlar el entorno marítimo en zonas de alto interés estratégico.
  • Detectar actividades sospechosas como tráfico de armas, terrorismo o movimientos irregulares.
  • Fortalecer la cooperación OTAN–España en misiones de seguridad marítima.

La presencia continuada de un submarino español también envía un mensaje claro a los aliados: España mantiene capacidades reales y listas para operar, pese a los ritmos de renovación de su flota.

Un submarino veterano pero esencial

Tras una gran carena completada entre 2018 y 2022, el S-71 Galerna extendió su vida operativa hasta al menos 2027. Esta actualización permitió mejorar sistemas de navegación, sensores y equipos de combate, asegurando que el submarino pueda seguir participando en misiones internacionales con garantías.

En la práctica, el Galerna actúa como puente operativo hasta que la flota S-80 esté completamente desplegada. Su fiabilidad y experiencia lo han convertido en una pieza clave para evitar vacíos de presencia submarina española en escenarios OTAN.

España mantiene su compromiso estratégico

Con este despliegue, España reafirma su papel dentro de la Alianza Atlántica y subraya la importancia del Mediterráneo como prioridad operativa. La continuidad de misiones submarinas refuerza la seguridad marítima y consolida la presencia de la Armada en uno de los teatros geopolíticos más relevantes de 2025.

El Galerna vuelve al Mediterráneo para cumplir, una vez más, con una misión silenciosa pero esencial: garantizar la seguridad, la estabilidad y el compromiso de España con la OTAN.

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