sábado, 31 de octubre de 2026 Actualidad de defensa y tecnología militar · 24/7
Drones

El MQ-9B habría probado el radar LoyalEye de Saab para vigilancia y alerta temprana

Saab y General Atomics Aeronautical Systems habrían iniciado en mayo de 2026 una campaña de ensayos en vuelo del radar LoyalEye integrado en un MQ-9B, una configuración concebida para ampliar la vigilancia aérea y marítima persistente y complementar, aunque no sustituir automáticamente, a las aeronaves tripuladas de alerta temprana.

Imagen de portada: El MQ-9B habría probado el radar LoyalEye de Saab para vigilancia y alerta temprana

Una nueva función para el MQ-9B

Infodefensa afirma que Saab y General Atomics Aeronautical Systems han realizado una nueva fase de pruebas del radar LoyalEye instalado en un MQ-9B. Los ensayos se habrían desarrollado en la instalación Desert Horizon Flight Operations Facility de GA-ASI, en el sur de California, y habrían permitido observar en tiempo real el funcionamiento del sistema.

La campaña de evaluación habría comenzado en mayo de 2026, con un primer vuelo del radar integrado en la aeronave no tripulada. Durante las pruebas se habría demostrado el seguimiento simultáneo de varios objetivos aéreos y marítimos, incluidos aviones de combate instrumentados y aeronaves comerciales.

La propuesta busca convertir al MQ-9B en un nodo persistente de vigilancia y alerta temprana aérea. Esa capacidad podría emplearse de forma independiente en determinadas misiones o como complemento de plataformas tripuladas de alerta temprana y control aerotransportado, conocidas como AEW&C. GA-ASI mantendría conversaciones con varios potenciales clientes interesados en esta configuración, según la información disponible.

Más persistencia, pero no un sustituto directo del AEW&C

El interés de integrar un radar de este tipo en una plataforma MALE reside principalmente en la posibilidad de mantener un sensor en vuelo durante periodos prolongados y distribuir la vigilancia entre varios sistemas. Además, el uso de una aeronave no tripulada reduce la exposición directa de las tripulaciones en misiones de vigilancia de larga duración.

Sin embargo, detectar y seguir objetivos durante una prueba de vuelo no equivale por sí solo a disponer de una capacidad AEW&C plenamente operativa. El resultado militar dependerá de la potencia y cobertura efectiva del radar, de los enlaces de datos, de los procedimientos de identificación de objetivos y de la integración con las redes de mando y control.

También será determinante el comportamiento del sistema en entornos con guerra electrónica y la supervivencia del MQ-9B frente a amenazas aéreas y defensas antiaéreas. Plataformas tripuladas como el E-3, el E-7 o el GlobalEye no solo aportan sensores: también integran funciones de gestión de batalla, coordinación y control que una configuración no tripulada tendría que demostrar en conjunto.

Relevancia para España

La propuesta presenta un interés potencial para España por la experiencia de sus Fuerzas Armadas con sistemas Predator B y por la búsqueda de capacidades persistentes de vigilancia aérea y marítima no tripulada. No obstante, la información disponible no acredita que España figure entre los clientes potenciales ni que exista un programa español para adquirir esta configuración concreta.

Cualquier decisión en ese sentido exigiría valorar la compatibilidad del MQ-9B y del LoyalEye con las redes nacionales y aliadas de mando y control, además de su capacidad para operar en los escenarios previstos. La utilidad de la solución dependería tanto del rendimiento del radar como de la arquitectura de comunicaciones, los sistemas de explotación de datos y el nivel de protección disponible para la aeronave.

La información procede de una única fuente especializada y no ha podido contrastarse de forma independiente.